miércoles, 2 de abril de 2014

Regumiel de la Sierra

Tras nuestro periplo por Neila no abandonamos la zona serrana, que será el tema principal del blog durante las próximas semanas. La parada de hoy la efectuamos en Regumiel de la Sierra, ubicado al pie de la ladera sur del pico Muñalba, ya en el límite con Soria, e inmerso en el mar de pinos que ocupa buena parte de la comarca.
El primer punto de interés lo encontramos en la peña sobre la que se asienta la iglesia parroquial; y es que en su rocosa superficie son perfectamente visibles los restos de una necrópolis alto-medieval, formando una interesante estampa en conjunción con el templo del siglo XVI.
 
 
Dado que los enterramientos bordean una parte del templo, no es descabellado interpretar que la actual iglesia sea heredera de una primitiva contemporánea de los enterramientos. De este modo se puede deducir que, al contrario de lo ocurrido en otros yacimientos de este tipo, ha existido una continuidad en el poblamiento del lugar desde aquel lejano siglo IX o X.
Subiendo por las calles de Regumiel hasta la parte más alta del pueblo, y justo al dejar atrás el último edificio, encontramos un yacimiento de icnitas (huellas) de dinosaurio. Recientemente (año 2013) se ha actuado sobre este yacimiento de “El Frontón” delimitando el espacio, incluyendo un panel explicativo y construyendo una réplica a tamaño real de uno de los dinosaurios que dejaron aquí sus huellas.

 
 
 
En el afloramiento se pueden ver rastros dejados por varios dinosaurios que vivieron hace unos 120 millones de años. Lo cierto es que a mí, incluyo con las indicaciones del panel, me resultó muy difícil identificar las huellas, salvo tal vez la que muestro en la foto.



A 500 metros del yacimiento principal se localiza otro afloramiento de menor importancia y hacia el cual aparentemente no hay una señalización clara.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

La de veces que he pasado, he visto el cartel de las huellas de dinosaurio, pero nunca he entrado al pueblo. ¡Qué agua tan refrescante, la de la fuente al lado de la carretera, cuando aprieta el calor en verano! No recuerdo una temperatura más idónea, ni un aire más limpio al respirar, que en la pradera del comunero de Revenga. Un bosque fantástico el de esa zona.

Montacedo dijo...

Gracias por dejar un comentario.