miércoles, 26 de junio de 2013

Ruta de senderismo: El Pico Humión

El pico Humión, con sus 1434 metros, es el monte más alto de los Montes Obarenes, y también la mayor cima en la transición entre la Ibérica y la Cantábrica. Ello le confiere una gran simbología entre los montes de Burgos, a lo que se suman unas grandes perspectivas. Aunque el ascenso más habitual y más cómodo se realiza desde la aldea de Cubilla, al sur, los montañeros prefieren la opción más estimulante del lado norte, que supone 400 metros más de desnivel.
 
Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 4 horas (12,5 kilómetros).



viernes, 21 de junio de 2013

Unos versos con un poco de mala leche

Villasandino era el último lugar que me faltaba para poder ilustrar estos ácidos versos.

"Villasandino, ladrón fino...


...Sasamón, fino ladrón...


...Villegas, ellos y ellas...


...Villamorón, hasta los curas lo son...


...y en Villaveta, hasta los niños de teta"

miércoles, 19 de junio de 2013

Villasandino

Villasandino nos recibe con este puente medieval sobre el rio Odra que al parecer fue mandado construir por el obispo don Mauricio, el impulsor de la catedral de Burgos.


Al otro extremo del puente encontramos el arco de entrada de las antiguas murallas. Aquí se cobraba el pontazgo a los viajeros que se dirigían hacia León y hacia Castrojeriz, por uno de los ramales del camino de Santiago.


Desde el propio puente observamos la monumental iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que alcanza en algunos puntos los 45 metros de altura. 


Lamentablemente en esta iglesia no está del todo bien visto tomar fotos así que sólo pongo algunas tomadas "a vuela pluma". Aunque conserva algunos elementos anteriores, el estilo de esta iglesia es fundamentalmente barroco.  De los retablos existentes el más monumental es el del altar mayor, de finales del XVII.


Dentro del patrimonio del templo destacan unas tablas góticas de Jorge Inglés, representando escenas de la vida de la Virgen, así como este excepcional órgano, fechado en 1734. A juzgar por la decoración, parece que el actual se construyó aprovechando al estructura de otro anterior del siglo XVI.


Villasandino no cuenta sólo con una gran iglesia. También hay otra iglesia de buen tamaño en el barrio de Barriosuso, la iglesia del Carmen o de la Natividad, que no recojo aquí por su menor interés y porque la poca disponibilidad de tiempo me impidió tomar fotos de la misma. Mezcla el gótico y el renacentista, con torre consutrida a finales del XVIII. Alberga en su interior la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de la villa.

Por cierto que Villasandino es un pueblo bastante activo que ha sabido conservar sus tradiciones. La más llamativa es la que lleva a cabo la llamada cofradía de las Chisteras con ocasión de la festividad de San Sebastián (20 de enero). Se realiza conforme a un libro de reglas que se remonta al siglo XVIII. Puedes saber más sobre la misma aquí.

lunes, 17 de junio de 2013

Iglesia de Grijalba

El pueblo de Grijalba pasaría desapercibido si no fuera por el imponente templo que se alza en sus inmediaciones, y es que por esta zona la presencia de voluminosas iglesias es prácticamente un denominador común. La iglesia de Santa María de los Reyes es uno de los más notables ejemplos del arte gótico rural español. Así que por allí me acerqué el verano pasado aprovechando la jornada de puertas abiertas.

 

viernes, 14 de junio de 2013

Sasamón ( y III): Otros puntos de interés

La visita a Sasamón puede extenderse más allá de la gran iglesia de Santa María y de los restos romanos. A continuación os pongo una serie de elementos adicionales de interés que tal vez merecerían una atención más individualizada.

En primer lugar citaremos su entramado urbano, plagado de recias casonas de piedra del tipo castellano.



Curiosos detalles en el dintel de algunas casas

 

miércoles, 12 de junio de 2013

Sasamón (II): La iglesia de Santa María la Real

Aunque la época posterior al imperio romano suele ser muy oscura en cuanto a documentos históricos, es probable que el lugar mantuviese cierta importancia. Ya en el siglo XI el rey Sancho II  el Fuerte convierte a la villa en una sede episcopal que tuvo su primer obispo hacia el año 1071. No muchos años después, en 1128, el rey Alfonso VII el emperador entregaría la iglesia de Santa María de Sasamón al obispado de Burgos cuyo titular seguiría intitulándose durante algún tiempo obispo de aquella desaparecida diócesis.

Como reminiscencia de esta importancia eclesiástica los segisamonenses pudieron levantar en el siglo XIII una gran iglesia gótica dedicada a Santa María la Real, y que es símbolo de identidad de la villa y sin duda una de las más importantes de toda la provincia.


La monumentalidad de la iglesia es bien evidente tanto desde la lejanía como cuando nos aproximamos a la misma. Se trata de un edificio de gran volumen (el tercero de la provincia) que dispone de un gran atrio circundante al que se accede por un arco presidido por una Virgen gótica.

Enseguida nos encontramos con el elemento más característico del templo: la fachada meridional en la que se descubre la portada que daba paso al crucero. Es una réplica a la fachada del Sarmental de la Catedral de Burgos (hay quien dice que aquella es copia de esta), y en ella se puede contemplar un magnífico Cristo Majestad rodeado por el Tetramorfos y un elegante conjunto de músicos decorando las arquivoltas. Una obra maestra.





En el interior, vemos que la nave central ha sido convertida en museo parroquial. Las bóvedas son modernas. Hay que tener en cuenta que el alzado y la planta del templo sufrieron muchas alteraciones debido a los daños producidos durante la guerra de la independencia. Su interior fue cuartel, polvorín, fundición, burdel y paredón de ejecución de las tropas francesas. El saqueo de los invasores y la posterior rapiña de los guerrilleros nacionales provocaron incluso el derrumbe de la nave central desde el crucero hasta los pies y la desaparición de la bóveda del claustro. Afortunadamente los esfuerzos de los vecinos durante las últimas décadas han conseguido devolverle buena parte de su esplendor.
 



Creo que es un gran documento esta imagen que he tomado del poco conocido y excelente archivo fotográfico del Instituto Diego Porcelos (ignoro la fecha de la foto)


En el muestrario podemos observar algunas piezas muy interesantes, por ejemplo el púlpito pétreo tardogótico.


El retablo de Santiago atribuido a Felipe Vigarny, y fechado a principios del XVI.



Este arcángel que pudiera ser de Diego de Siloé, de la misma época.
 

Esta bella portada plateresca.

Pero sobre todo el impactante claustro gótico del XV, considerado obra maestra de Juan de Colonia.
 






lunes, 10 de junio de 2013

Sasamón (I): restos romanos

Desde Tobalina proponemos un importante cambio geográfico y paisajístico para acercarnos al este burgales. Y vamos a empezar una nueva serie de entradas con la villa milenaria por antonomasia, Sasamón, la antigua "Segisama" de los romanos.

En realidad la actual Sasamón ya fue con anterioridad la capital del poco conocido pueblo prerromano de los turmogos o turmódigos, que se extendió por el centro de la actual provincia de Burgos. De hecho, este dato hubiese sido probablemente desconocido sino hubiese sido conquistada por los romanos allá por el siglo II a.C. Años más tarde la metrópoli estableció en este lugar una importante base de operaciones en su despliegue por la península, aprovechando su ubicación estratégica en la vía que comunicaba Zaragoza con Astorga, dedicándola además a cuartel general de las expediciones contra los cercanos pueblos cántabros establecidos en Peña Amaya.

Durante estas campañas el lugar llega acoger unos 10.000 soldados, dirigidos en algunos momentos por el propio emperador Octavio Augusto. La intensa actividad militar supuso la ampliación de la ciudad, que llegó a poseer cuatro veces más superficie que el actual pueblo. Su eje principal tenía más de dos kilómetros de longitud, contaba con una tupida red de cloacas y alcantarillas, de las que se han descubierto varios tramos, y su noble y amurallado centro urbano (foros, templos, fuentes, baños y palacios) estaría situado en el entrono de la actual iglesia de Santa María.



Columnas, capiteles, mosaicos, esculturas – en especial el famoso falo de bronce de Sasamón – inscripciones, estelas, cerámicas, armas, monedas y joyas componen el cuerpo principal de los hallazgos. Asimismo se han encontrado los restos de un teatro y del acueducto, con cerca de cinco kilómetros de trazado, que abastecía la ciudad.

La mayoria de los restos que todavía salpican el paisaje de Sasamón se corresponden con las vias de comunicación que nacían o travesaban la ciudad. Se han conservado en buen estado dos puentes que cruzaban el rio Brullés. Uno de ello es el de San Miguel, que cuenta con tres vanos separados por Tajamares y una lápida incrustrada. Su construcción está relacionada con la via de carácter militar utilizada en las guerras cántabras, que desde Sasamón se dirigía a Amaya. Está situado cerca de la carretera a Sotregudo, junto a los restos del antiguo monasterio de San Miguel de Mazarreros, del que hablaremos en otro artículo.

El de Trisla, que es el que viene mejor indicado, tiene cuatro arcos apuntados, restos de la calzada empedrada y se vincula con la via entre Segisamo y Pisoraca, la actual Herrera de Pisuerga. Los dos puentes tienen un claro origen romano, pero han sufrido algunas modificaciones a lo largo de los siglos, siendo su apariencia actual claramente medieval. 

 
También puede tener algún componente romano el puente de Puentenueva, por el que pasaría la via Aquitana.


 En los alrededores de la iglesia podemos encontrar restos de columnas.



Y en su interior tenemos por ejemplo esta lápida.


o este mosaico, a la espera de un proceso de restauración.



viernes, 7 de junio de 2013

Ruta de Senderismo: La Sierra de Árcena desde el sur

La sierra de Árcena o Arcena es la línea montañosa que cierra el valle de Tobalina por el norte y que a su vez la separa de la singular jurisdicción de San Zadornil. Esta corta pero marcada dorsal ofrece un gran contraste entre sus dos vertientes: mientras que al norte los cortados rocosos forman una cuenca que alberga una vegetación atlántica, al sur el paisaje es sumamente quebrado ofreciendo una interesante y poco conocida diversidad, siendo los inacabables pinares el nexo de unión. Hoy alcanzaremos su punto culminante, el Cueto, a 1367 metros, gracias a una preciosa ruta incluida dentro de la red de senderos del Parque Natural de Montes Obarenes-San Zadornil.
 
Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 5 horas y media (19 kilómetros).




Situación

La ruta parte del pueblo de San Martín de Don. Para llegar allí desde Burgos tal vez la opción más recomendable sea tomar la N-I en dirección norte hasta Ameyugo. Allí seguimos la carretera regional que se dirige hacia Orduña. Pasado Puentelarrá y ya en tierras alavesas, tomamos la carretera que remonta el Ebro pasando por Sobrón. Tras recorrer todo el lado norte del embalse, el primer cruce a mano derecha nos lleva en unos instantes a nuestro destino. Cruzamos todo el pueblo siguiendo la calle de la Fuente, dejando el vehículo al final del mismo, en una plazoletilla.
 
Puntos de interés
 
Pueblo de San Martín de Don. Diversidad botánica. Aristas y barrancos de la cara sur. Vistas sobre las hoces y embalse del Sobrón. Vistas desde el pico Cueto. Vistas sobre el valle de Tobalina.

miércoles, 5 de junio de 2013

San Martín de Don

Volvemos al valle de Tobalina para visitar este último pueblo de la margen izquierda del Ebro. En San Martín hay un buen grupo de grandes y recias casonas.