Como habréis deducido fácilmente los que seguís las rutas de senderismo de este blog, en general huyo de los días de mal tiempo para realizar los trayectos. La razón es no sólo evitar riesgos y molestias, sino también el intento de que los paisajes se vean lo mejor posible. No obstante en esta corta época del "otoño foliar" hay que combinar este primer deseo con el de aprovechar el tiempo lo mejor posible, lo cual este año no está resultando demasiado fácil de momento.
Así que este domingo me decidí a iniciar la temporada de salidas otoñales optando por una ruta a la que le tenía ciertas ganas y que al ser corta y a baja altitud presentaba menos inconvenientes. Me dió cierta rabia el cielo gris y el pillar el bosque con unos días de antelación, pero en contraprestación creo que la nieve sobre las hojas tiene un encanto bastante especial. Así al menos os doy una sugerencia más para este puente.
La dehesa de Puras de Villafranca tiene la peculiaridad de estar formada por interesantes ejemplares de haya (lo usual son robles). Se sitúa además a baja altitud, en las últimas estribaciones occidentales de la Demanda burgalesa. El entorno de este pueblo nos ofrece además los restos de una humilde actividad minera cuyos recuerdos aún podemos conocer. Todo ello lo podemos contemplar en este sencillo recorrido.
Dificultad: 2
Orientabilidad: 4
Belleza: 4
Situación
Desde Burgos tomamos la N-120 en dirección a Logroño. En los aledaños de Belorado tomamos la pista que hacia la derecha lleva a San Miguel de Pedroso. Tras dejar atrás el pueblo llegamos enseguida al cruce que en tres kilómetros nos lleva a Puras de Villafranca.
Puntos de interés
Patrimonio Minero. Cueva de Fuentemolinos. Dehesa de Hayas. Vistas sobre los cañones del Urbión y sobre la sierra de la Demanda.
Descripción de la ruta
Esta estribación más noroccidental de la sierra de la Demanda forma una serie de pequeños cañones formados por conglomerado. Estas originales formaciones han tenido como una de sus consecuencias la formación de un pequeño yacimiento de manganeso cuyo rastro podemos seguir nada más acercarnos al pueblo.
A la altura de las primeras casas bajamos hacia unas edificaciones de color blanco que son las antiguas oficinas y el centro de recepción de los visitantes del complejo. Junto al mismo se encuentra la boca de la mina Victoria y el lavadero de mineral. Dejamos el coche por esta zona y empezamos a caminar por el ancho camino que nace hacia la izquierda, siguiendo el arroyo rio arriba (enseguida hemos de tomar de nuevo la opción izquierda en la primera bifurcación).
En tan sólo unos instantes llegamos a las instalaciones de la mina Pura, cuya boca podemos ver al otro lado del río. Poco después llegamos al acceso a la cueva de Fuentemolinos, lo que denotamos por un cartel explicativo. Subiendo unos metros llegamos a la entrada, de la que nace una corriente de agua que sirve para dar servicio al pueblo. Esta cueva tiene la originalidad de ser de las pocas formadas a partir de roca de conglomerado.
De nuevo en el camino seguimos ascendiendo muy suavemente. Cada vez nos alejamos más del río mientras que el valle se va haciendo cada vez más profundo. Siguiendo el camino principal, pasado un kilómetro de recorrido, denotamos un claro giro hacia la derecha, tomando uno de los barrancos secundarios. Poco después superamos un paso canadiense y enseguida llegamos a un cruce.
Tomando el camino de la izquierda afrontamos la parte más evidente del ascenso. Muy pronto encontramos un roburto arce y las primeras hayas entre las que destaca un ejemplar de aproximadamente 6 metros de perímetro. Hacia el segundo kilómetro la pendiente se suaviza junto al llegar a un nuevo cruce, en el que seguimos de frente.
A partir de este punto el bosque se abre considerablemente. Las hayas se observan más dispersas y achaparradas, con diámetros en torno a los dos metros, entre helechos y praderías. Tenemos algunas perspectivas de los barrancos laterales. Tras ver como se nos incorpora un camino por la izquierda seguimos ascendiendo suavemente. Pronto llegamos a un nuevo cruce, en el que ascendemos por la izquierda (la opción derecha desciende claramente).
Desde este punto ascendemos de manera algo más clara, siempre entre ejemplares robustos de haya. Llegamos a una especie de altillo en donde giramos algo hacia la derecha. Bajo nosotros tenemos un prado en el que el camino se desdibuja algo. No obstante se puede seguir fácilmente siguiendo casi de frente. Volvemos a ascender un poco más mientras poco a poco el bosque va clareando.
Justo cuando dejamos de ascender el camino va girando claramente hacia la izquierda y se va aproximado hacia un pinar de repoblación. Estamos aproximadamente a mitad de recorrido. El camino se desdibuja un poco pero como referencia bastará decir que siempre tendremos el pinar a nuestra derecha. De esta manera vamos trazando un amplio giro hasta acabar alejándonos del pinar.
Siguiendo el camino nos acercamos a un vallado cinegético (principal referencia del resto del recorrido) que dejamos a nuestra derecha. El arbolado ha cambiado radicalmente: avanzamos por una pradera cubierta de encinas y enebros mientras que vamos viendo cada vez más alejados los rodales de hayas. Pronto vemos hacia nuestra derecha un barranco lateral del río Urbión y, si el día está despejado, todo el valle alto del río Tirón y las cumbres que lo culminan.
Seguimos cerca del vallado en un suave sube y baja hasta que empezamos un descenso un poco más claro mientras que el camino se aleja algo del vallado. Tras un corto pero fuerte descenso entramos en un bosquete de quejigos que nos conduce a un nuevo barranco. A continuación no tenemos más que seguirlo en su descenso (de nuevo junto a un vallado) hasta que llegamos al valle principal en donde se encuentra Puras. Aquí el camino se aparta del vallado girando hacia la izquierda, ya muy cerca del pueblo. Superamos una portilla de un nuevo vallado y llegamos sin más novedad al pueblo.
Comentarios
Sencillo recorrido señalizado como sendero de pequeño recorrido aunque la señalización de pintura es muy escasa. Afortunadamente creo que es fácil tomar las referencias oportunas. En otoño nos podemos encontrar con cazadores, aunque por la configuración de la ruta creo que los riesgos son escasos.
Tanto las minas como la cueva de Fuentemolinos pueden visitarse. Para obtener más información y concertar visitas se pueden consultar las siguientes páginas web.








