martes, 31 de enero de 2012

El Palacio de la Sante

Ya que ayer nos quedamos muy cerca de este lugar, que menos que acercarnos a este edificio que llama la atención al viajante atento que transita por el desfiladero del Oca. Sabiendo que se trata de una finca particular hacemos una visita fulminante y respetuosa.

El camino de acceso se ve flanqueado por enormes plátanos.


Fuentes que en el pasado debieron servir de solaz para los moradores del lugar.



Vista del edificio



Sobre el lugar de La Sante o La Santé hay muy poca información y menos certidumbre. Parece seguro que originalmente se trató de una pequeña población bajo el amparo del monasterio de Oña. Se cuenta que acabaría convirtiéndose en un lugar de reposo para los monjes más ancianos.

Según testimonios recogidos por Elías Rubio, el lugar fue comprado a los monjes a principios del siglo XIX por un indiano enriquecido en América, que sería quien construyó el edificio a base de la excelente piedra de Condado de Valdivielso.

El edificio pasó por varias manos, incluyendo entre ellas al parecer tropas alemanas durante la guerra civil. Actualmente es propiedad del grupo Asuari (curiosamente "Irausa" al revés), el mismo que no permite acercarse a San Quirce desde hace muchos años. Se han rumoreado algunos proyectos para esta finca, pero de momento nada apunta a que se vaya a hacer algo en ese sentido.

lunes, 30 de enero de 2012

La explotación resinera en Oña


El post de hoy va dedicado a esta actividad que tanta importancia tuvo en la zona hasta mediados del pasado siglo; aunque no entraré en muchos detalles pues lo mejor es que os acerquéis  al museo de la resina, ubicado en la torre de la Iglesia de San Juan de Oña.


Como ya comenté en alguna ocasión, el pino que se observa en estos montes es de origen natural, si bien durante el periodo de explotación resinera se amplió la extensión de sus bosques en detrimento de otras especies.


En la parte alta hay un bonito mirador.


A unos kilómetros de Oña, en la pista de acceso al palacio de La Santé, se observa todavía el edificio de una de las antiguas fábricas


Incluso desde algunas instancias se está intentando promover la recuperación de esta actividad, tal y como vemos en esta reciente noticia.


viernes, 27 de enero de 2012

Desfiladero de la Horadada

La siguiente imagen corresponde a la vista del desfiladero de la Horadada tomada desde el castillo de Tedeja.



Esta otra está tomada junto al antiguo puente sobre el Ebro.


Lo que muchos nos saben es que el nombre de "la Horadada" proviene de una gran roca agujereada que existía precisamente en este punto, y que desapareción a mediados del siglo pasado como consecuencia de las explosiones para la mejora de la carretera. La siguiente imagen corresponde a principios del siglo XX, tomada desde el otro lado de la carretera y en la dirección contraria; a la derecha vemos la oquedad.


Cerramos esta entrada con esta bella poesía de Bonifacio Zamora:

Pero el Oca se ha ido
dejándome en el Puente
de la Horadada, a solas con el Ebro,
pintor de los paisajes burgaleses.
Y quizá más hermoso que ninguno,
El paisaje de Oña a Trespaderne.

Aquí la carretera, lagartija
con su cola de asfalto, aquí la sierpe
del río con su cola
de cristal, se emparejan y retuercen,
mientras el tren, monstruo de hierro, pasa
aplastando metálicos rieles.

Reflejándose en los hondos
remansos de las aguas transparentes
peñascos desprendidos de la altura,
peñascos que amenazan desprenderse,
rocas y pinos abrazados, robles
que entre las grietas sus raíces prenden.
¿No es aquella hendidura
despeñadero oscuro del torrente?

jueves, 26 de enero de 2012

Canal de Trespaderne

Supongo que a una parte de los lectores les sonará eso de que las Cuevas de los Portugueses son así conocidas porque allí residieron unos portugueses que trabajaron en la construcción del canal de Trespaderne (por cierto que parece que esta afirmación pudiera no ser del todo cierta). Pero ¿que es eso del canal de Trespaderne?. Pues he buscado y no he encontrado mucha información.

Presa del embalse de Cereceda en periodo de deshielos

Resulta que en el año 1944 se proyectó la construcción de la presa de Cereceda para el suministro eléctrico a una central que se erigió en paralelo a la entrada de Trespaderne. Para ello hubo de construirse un largo canal de unos nueve kilómetros de largo, más de la mitad del cual transita por debajo de la superficie. Al parecer, al igual que en el caso del Túnel de La Engaña, en esta obra también fueron obligados a trabajar represaliados franquistas.

Os muestro un plano en el mapa siguiente.



La central, con una potencia de 15.000 kW, fue puesta en funcionamiento en 1950, y sirvió para dar un suministro más estable y de mayor capacidad a Medina de Pomar e incluso a parte del Bilbao Industrial. Aún sigue funcionando, siendo propiedad de Iberdrola.

A continuación os pongo unas imágenes hechas desde el punto en el que el canal inicia su largo tramo subterráneo.



Esta otra foto la he encontrado en internet, y corresponden a un derrumbe reparado en 2004.

miércoles, 25 de enero de 2012

Vídeo: Patos de la Granja La Llueza

En el programa Agrosfera del pasado sábado salió un pequeño reportaje sobre la cria y elaboración de productos de pato en la Granja La Llueza, en Espinosa de los Monteros. Se encuentra entre los minutos 28 y 32 aproximadamente (pulsa aquí para acceder).


viernes, 20 de enero de 2012

San Sebastián

No, nos vamos a referir a esta afamada ciudad que ya cuenta con suficientes voceros, sino a las festividades en torno a San Sebastian desarrolladas en la provincia de Burgos.

Sin ser muy afamadas, las mejor conservadas son las procesiones llevadas a cabo en Melgar de Fernamental y Villasandino, a las que hace referencia el Diario de Burgos de hoy. Ambas presentan ciertas similitudes y se basan en sobrias procesiones de cofradías de hombres vestidos de negro, que se remontan varios siglos en el tiempo, y de gran valor folclórico y etnográfico. Hasta la moderna asociación del folklore a una especie de espectáculo, estas procesiones estaban envueltas en un cierto halo de misterio, que muy bien describía Eduardo de Ontañón en la revista Estampa en los años 30 del siglo pasado. Por supuesto, la actividad de las cofradías no se limita a este día, sino que se extiende a lo largo del año en base a unas reglas celosamente registradas en escritos centenarios. Un documento muy interesante para el que quiera profundizar en el tema es este antiguo artículo de la revista de folklore. También podéis leer este resumen actualizado.

Hasta donde he podido saber, parece que se aún se celebra esta festividad en lugares como Santa María Ribarredonda, Canicosa de la Sierra, Quintanar de la Sierra, Adrada de Haza y Caleruega, en la mayoría de los cuales se conserva la cofradía bajo el patronazgo de San Sebastián.

Caso aparte por lo original es el de Cabañes de Esgueva, pues se procede a la quema de la tradicional hoguera de San Sebastián. Los actos en honor de este mártir romano comienzan por la mañana con la procesión del Santo y la bendición del enebro, que servirá de centro a la gran fogata y del vino que se repartirá por parte del Ayuntamiento entre todos los que asistan a la quema de la hoguera.

No es muy conocido el origen de esta tradición ni los motivos de la misma, pero los naturales de esta localidad afirman que se empezó a celebrar hace muchos años -sin concretar- con motivo de una fuerte epidemia de peste que sufrió el pueblo. Esto obligó a encender una hoguera para quemar los enseres, ropas y pertenencias infectadas para evitar que se propagara el contagio... De aquel acto arrancó una costumbre que se sigue realizando en la actualidad y en Cabañes se tiene la convicción y así la practican de que para salvarse y librarse de la enfermedad cada uno de los asistentes tiene que arrojar por lo menos una rama al fuego.

Se desconoce la vinculación de la hoguera con la fiesta de San Sebastián. Pudo ser una coincidencia simplemente, pero lo más probable es que se hiciera en esa noche para pedir la protección de este Santo a quien el pueblo cristiano invoca como patrono contra la peste.

Llama la atención la gran popularidad que en nuestros pueblos han gozado por una parte San Sebastián, cuya fiesta tiene lugar el 20 de enero y por otra San Antón, cuya fiesta es el 17 del mismo mes. Siendo estas fechas propicias para fríos extremos en la provincia de Burgos, asombra mucho más la devoción y las muestras de ella que encontramos en numerosos pueblos hacia estos santos.

jueves, 19 de enero de 2012

Ruta de senderismo: Dehesas de Huerta de Arriba y Monterrubio

Esta ruta transcurre por la antigua dehesa boyal de Huerta de Arriba, que ha acabado convirtiéndose en un bosque mixto con gran riqueza forestal. Hoy recorreremos este espacio combinándolo con la ladera enfocada hacia Monterrubio de la Demanda, que al estar orientada hacia el norte conserva algunas manchas de hayedo. Otros elementos que encontraremos durante el recorrido contribuyen a hacer esta una de las más completas que podemos encontrar en la provincia, pese a que el cruel otoño que hemos tenido (y parece que el invierno va por el mismo camino) la afea bastante.

Dificultad: Media
Orientación (sin gps con cartografía o track): fácil
Belleza: Alta
Tiempo: 4 horas y 30 minutos (19 kilómetros)


 Situación

Para acceder a Huerta de Arriba, punto de partida de este recorrido, tomaremos la N-232 en dirección a Soria hasta el núcleo urbano de Salas de los Infantes. Antes de cruzar el puente de Costana tomamos la carretera Regional que, hacia la izquierda, conduce a Nájera. Tras más de diez kilómetros llegamos a Barbadillo del Pez. Hacia la derecha empieza la carretera que conduce al Valle de Valdelaguna. Pasados 13 kilómetros llegamos a Huerta de Arriba; y aparcaremos nuestro vehículo en las proximidades de la iglesia.

Puntos de Interés

Dehesa de Huerta de Arriba. Roble de La Laguna. Variedad forestal. Manchas de hayedo. Via verde de la Demanda. Cañada ganadera.

Descripción de la Ruta

Desde el centro del pueblo parte una antigua pista forestal convertida en carretera y en dirección norte, con el cartel de “LOGROÑO” en su inicio. Salimos de la localidad por esta pista mientras observamos al noreste el bosque tras la ermita con restos románicos de Santa María.




Tras dejar atrás las casas avanzamos por una zona despejada mientras ascendemos suavemente. Tras unos dos kilómetros sin mayor novedad entramos en un pinar en el que paulatinamente se observan algunos ejemplares de árboles autóctonos, en especial hayas.
 
Llegados a los tres kilómetros alcanzamos el punto en el que comienza la provincia de La Rioja. Unos metros antes localizamos un camino a la izquierda con un paso canadiense al principio.
 

Tomamos este nuevo camino bastante marcado entre el arbolado, sin apenas pendiente. Al inicio los pinos dominan casi absolutamente el paisaje pero poco a poco van apareciendo ejemplares de haya y roble. Pasado un kilómetro llegamos al roble de mayor grosor de la provincia, el roble de la Laguna, que se encuentra casi en la divisoria entre Huerta, Monterrubio y La Rioja, por eso algunos le llaman el Roble Tres Mojones. (Mas info aquí).





A partir de este punto los pinos casi desaparecen, pasando a observarse una variedad de árboles entre los que abundan los acebos, las hayas y los fornidos robles.
 
Hacia los cinco kilómetros el bosque se empieza a parecer a la antigua dehesa de robles y llegamos a un punto donde se vislumbra un camino algo más difuminado casi de frente mientras que el principal desciende un poco. Tomamos el primero y al cabo de unas decenas de metros desembocamos en un camino más marcado que seguimos hacia la derecha. Si por un casual no localizamos el camino indicado la única consecuencia será que tendremos que remontar algunos metros más.

En todo caso llegamos rápidamente a un cruce de caminos en el que vemos las indicaciones de senderos de Gran Recorrido, tomando el que señala en dirección a Bezares (hacia la izquierda). Pasado algo más de kilómetro y medio deberemos prestar atención a las señales de color blanco y rojo, ya que nos señalarán el momento en que hemos de tomar un sendero secundario hacia la derecha.
 





El nuevo sendero tiene unos primeros metros algo difuminados, pero al poco se sigue con mayor facilidad. Como dato adicional señalaré que al poco llegamos hasta una valla que nos servirá como referencia los siguientes kilómetros.
 
Pasado algo más de un kilómetro junto a la valla el bosque se empieza a clarear mientras pasamos junto a una zona con numerosos ejemplares de arce campestre. Al poco empezamos a descender mientras llegamos a una zona con un paisaje más abierto (observamos buena parte del Valle de Valdelaguna) y acabamos llegando junto a la pista asfaltada que une Huerta de Abajo y Monterrubio de la Demanda.
 

Tomamos esta pista hacia la derecha cruzando un paso canadiense y casi inmediatamente llegamos al punto donde la vía Verde de la Demanda cruza esta pista. Tomaremos este histórico trazado hacia la derecha, dirección Monterrubio de la Demanda. Ahora observamos un amplio paisaje que aparece dominado hacia el este por la mole de la cumbre provincial, el pico San Millán. Unos metros por debajo transita la antigua cañada merina de las Cinco Villas.




El tramo de la via Verde de la Demanda que recorremos, antiguo ferrocarril minero, representa el final de este recorrido. Al cabo de unos centenares de metros nos introducimos en una de las manchas de hayedo que compiten con el pinar en esta ladera.





Tras un breve descenso llegamos a un área recreativa, final de la vía Verde, y en donde se observan algunos árboles de tamaño reseñable. En unos instantes desembocamos de nuevo en la pista que tomamos con anterioridad, y la seguimos de nuevo a la derecha.
 
Unas decenas de metros más adelante tomamos un nuevo camino que nace hacia la derecha, entre una repoblación de pinar. Esta repoblación lamentablemente ha invadido importantes tramos de la cañada que antes señalamos, pero aún es perfectamente visible la franja de unos 100 metros de anchura de la misma.






Durante el siguiente kilómetro y medio avanzamos por esta zona mientras observamos la ladera en la que aparecen algunas otras manchas de hayedo. Finalmente llegamos a un cruce en el que giramos hacia la derecha, tomando el camino de la Solanilla, que comunica directamente Monterrubio con Huerta.
 
Este camino asciende la ladera aprovechando un pequeño vallejo. Los pinos siguen siendo la especie dominante, pero van apareciendo numerosas hayas y acebos, algunos de estos de gran porte. Estamos afrontando la única subida de cierta dureza del recorrido de hoy, pero tras unas pocas revueltas acabaremos llegando al punto más alto, que coincide con un nuevo paso canadiense. Segundos más tarde llegamos al cruce de GRs en el que ya estuvimos anteriormente, pero en todo caso seguimos de frente por nuestro camino.





Empezamos a descender por el robledal salpicado de hayas y acebos (que forman incluso un pequeño bosquete). Este descenso tiene una longitud de unos dos kilómetros y medio, al final de los cuales el bosque va siendo paulatinamente menos marcado hasta acabar desapareciendo. El final termina en la carretera que hemos seguido para llegar a Huerta. Desde aquí sólo nos queda recorrer el kilómetro largo que nos separa del pueblo.







Comentarios

Esta caminata es un tanto larga aunque con desniveles bastante suaves y llevaderos. En todo caso, al tratarse de un recorrido con forma de 8, siempre es posible dividirlo en dos recorridos cortos. Además de en Huerta, tenemos una fuente en la zona recreativa de Monterrubio.

Una vez realizada la ruta, parece mejor opción terminar el descenso final por el bosque por el camino que nace hacia la izquierda junto a una revuelta y un pequeño refugio, unos 300 metros despues del cruce principal de la ruta. Por ella el descenso será más corto y se reducirá casi a la mitad el tramo por carretera.

Track de la ruta.


miércoles, 18 de enero de 2012

Repaso anual a la despoblación

Como otros años, aprovechando la publicación en el INE de los datos actualizados a 1 de enero de 2011 del censo de población, dedicamos a entrada de hoy a hacer un pequeño repaso a la despoblación de los pueblos burgaleses de menor tamaño. Como líneas generales podemos decir que de momento nuestros pueblos siguen aguantando, y también que se observan algunos casos extraños que probablemente tengan algo que ver con la celebración de las elecciones municipales del año pasado.

El primer dato que buscamos es el de núcleos que aparecen con cero habitantes, que tras intentar filtrar aquellos que realmente son barrios o granjas queda en 28, dos menos que el año pasado (ya comentamos que en realidad hay unos cuantos más que ya no aparecen siquiera en el censo). La única variación consiste en que El Rebollar, en la Merindad de Sotoscueva y Manzanedillo, en el Valle de Manzanedo, aparecen ahora con un habitante.

Tal vez sea más representativo el dato de localidades que no superan los 10 habitantes, que serían aquellos con probabilidad de no tener población "real" y en todo caso con alto riesgo de desaparecer. Siguiendo mis criterios de limpieza de aquellos que no pueden considerarse "pueblos", llegamos a la triste cifra de 264 pueblos o núcleos en esta situación. (el pasado año eran prácticamente los mismos, 263).

De entre estos podemos ver algunos casos curiosos. Villamar, en Medina de Pomar, pasó de 3 a 6. San Vicentejo, en el condado de Treviño y conocido por su iglesia románica, ha pasado de 3 a 7. Bañuelos de Rudrón, de 4 a 7; Vallejo de Manzanedo de 6 a 9; Villafría de San Zadornil y Cueva de Manzanedo de 7 a 10; Galbarros, de 8 a 11; Dosante, en Valdeporres, de 7 a 12; Las Viadas, en el Valle de Tobalina, de 8 a 12 ; San Martín del Rojo y Tablada de Villadiego de 9 a 12, Quintanilla del Monte en Juarros de 7 a 13 y Ocón de Villafranca, nada menos que de 6 a 15. El caso de San Martín del Rojo (que ya había subido el año pasado de 5 a 9) llama la atención, pues la cercana granja-pueblo de Rioseco ha bajado de 13 a 9. Todo esto puede tener que ver con una polémica entre los vecinos y un gran propietario de la zona, que ha vallado el acceso a varios caminos públicos y varias antiguas poblaciones. (puedes informarte con más detalle en http://fuentehumorera.blogspot.com/).

El caso de Galbarros también es peculiar, pues es uno de los pueblos con ayuntamiento propio más pequeños de la provincia, y está claro cuanto pueden influir tres personas más en una elección. Un caso similar ocurre con Carcedo de Bureba, que ha pasado de 14 habitantes a 23.

En la lista de reducciones censales, podemos citar San Cibrián, en Valdebezana y al lado de la Cascada de las Pisas, de 4 a 2; Palazuelos de Cuesta Urria de 6 a 3, Quintana Entrepeñas y Villalibado de 12 a 8, La Rebolleda (un minúsculo enclave burgalés en tierras palentinas) de 12 a 9 y Villavedeo, en Cuesta Urria de 14 a 9.

A nivel provincial nuestra población sigue estancada en las 375.000 personas, curiosamente las mismas que vivían en 1960, pero entonces la ciudad sólo tenía 85.000 habitantes y ahora 180.000.

martes, 17 de enero de 2012

Antiguos monasterio burgaleses: Nuestra Señora de Rivas de Nofuentes

Nuestra siguiente parada se efectúa en el exterior del monasterio de monjas Clarisas de Nofuentes. Desde el primer momento observamos la relativa humildad de este lugar, construído fundamentalmente en mampostería y cuyo elemento más destacable pueda ser esa portada gótico flamígera del siglo XV.


En el año 1430 se establece la fundación de este monasterio a partir de un conjunto eremítico. Al parecer cierta joven llamada Juana y natural de la localidad cercana de Villapanillo, se "emparedaba" en el alto del montículo -o Riva- de Nofuentes. Pronto se le unieron otras dos mujeres que fueron levantando poco a poco una ermita con sus manos y sus bienes.
Tras peregrinar a Santiago permanecieron tres meses en Tordesillas viviendo y aprendiendo la Regla de Santa Clara, que pensaban seguir en Nofuentes. Doña Juana fue la primera abadesa y en adelante fue venerada como fundadora por su vida ejemplar y por llevar grabada en la cara una marca producida por los dedos de María. Fue enterrada en la entrada del convento, aunque después fue hallado su cuerpo incorrupto y por ello fue trasladado al interior.

Respecto a Juana se conserva la creencia popular de que encontró la imagen de la Virgen al cavar en un punto indicado por revelaciones divinas, y que la talla carece de un brazo al romperse éste durante su búsqueda. Se cuenta también que no fue sólo una, sino nueve las imágenes aparecidas, de las cuales dos se conservarían en el convento, otra en Nofuentes, otra en Urria y otra en Baíllo (a la que hicimos referencia hace algunas entradas).

El nuevo monasterio sería levantado lentamente "y con mucho sacrificio por no tener fundador ni patrón". Aún así y a su muerte, Mencía de Mendoza hizo numerosas mandas de dinero y objetos. Otro tanto hizo otra sobrina ricahembra llamada Catalina de Mendoza quien entregaría al monasterio 300.000 maravedís y vestidos, además de costear el alargamiento del coro y debajo de él colocó los escudos de los Velasco y Mendozas. Catalina murió en 1518 y en 1526 fueron traslados a Nofuentes, siendo sepultada bajo el coro. Sin embargo la clase social de la mayoría de las monjas eran de origen campesino que aportaba escasas dotes.

En el año 1496 Isabel la Católica y sus hijas pasaron por el convento y pernoctaron una noche en sus celdas. En unas fechas sin determinar del siglo XVI, Mencía de Velasco -hija del I Condestable de Castilla y fundadora del monasterio de Briviesca- estuvo viviendo un año y medio en el monasterio reseñado, como acompañante de una sobrina suya, monja. A finales del siglo XVIII llegó a La Riva la comunidad religiosa del monasterio de Clarisas de Portugalete, en Bizkaia, escapando de las hordas francesas.

En el año 1808 ellas mismas hubieron de refugiarse en Valdivielso. El 1812 tuvieron que refugiarse en el monasterio de San Martín de Don ya que el guerrillero Longa destinó su casa a hospital de sus tropas, entre otras peripecias sufridas desde ese tiempo.
 
En 1533 la comunidad contaba con 45 monjas, si bien a finales de ese siglo eran 31 las que vivían en Nofuentes. A principios del siglo XVIII eran 24 las monjas del convento, cifra que se rebajó a 18 a mitad de ese siglo. A comienzos del pasado siglo vivían 16 religiosas en el convento mientras que en el año 1994 eran 17 las religiosas que habitaban en el cenobio.

El 14 de septiembre de 2010 fue la fecha en que las tres ultimas religiosas del monasterio de Santa María de Rivas, cerraron las puertas del edificio de Nofuentes, en el municipio de Merindad de Cuesta Urria, para trasladarse definitivamente a otros monasterios de clarisas. Esta es la situación actual de un cenobio que desapareció con la misma humildad con que fué creado y con la que transcurrieron sus casi seis siglos de existencia.

La mayor parte de la información de esta entrada ha sido adaptada del articulo publicado en Crónica de las Merindades (octubre de 2010)