viernes, 29 de abril de 2011

Regreso a los pueblos del Silencio: Cortiguera

Hace unas semanas recorrí con unos conocidos el Cañón del Ebro y por lo tanto pude acercarme a Cortiguera. Como estábamos a otra cosa no era cuestión de entretenerme en el lugar, pero al menos pude sacar algunas fotos.

Para el que no conozca el lugar, se trata probablemente del despoblado más conocido de la provincia de Burgos (aunque actualmente tiene población estable). Entre su escaso caserío abundan los palacios de antiguos indianos y se encuentra apenas a unos centenares de metros de los cortados del cañón del Ebro. Por cierto que el recorrido que ahora hacen cientos de senderistas (Pesquera-Cortiguera-Valdelateja) era el que hacía el cartero a pié hace no tanto tiempo.

El pueblo se sitúa al pie de un monte de robles y hayas

En esta imagen se aprecian, detrás del pueblo, los meandros formados por los cañones del Ebro
El lugar más conodico de Cortiguera es sin duda este peculiar entorno del Palacio de los Bustamante, con fuente y lavadero adosado. Hace unos años lo estaban arreglando pero parece que se ha limitado a una actuación para mantener el edificio y no para habitarlo.


Se encuentran tanto edificios en ruina avanzada como otros recuperables o restaurados. A continuación una serie de evocadoras imágenes.
 



 




 

La iglesia





En este lugar vivió el famoso señor Cayo, el de la película, aunque el personaje real se fué a vivir a Baracaldo en los años sesenta, siendo uno de los últimos pobladores. Por cierto, algunas escenas fueron grabadas en este pueblo.

Unos años después llegaron aquí los denominados por algunos como "jipis". La mayoría se marcharon al cabo de unos años pero una pareja permaneció y mantiene una casa rural y un negocio de artesanía.



En la red existe bastante material relacionado con este pueblo. Podemos destacar una vez más la entrada en el blog Los pueblos deshabitados o este vídeo creado por los autores de El Correo de las Matas.

jueves, 28 de abril de 2011

Vadocondes

Está claro que en siglos pasados los puntos de paso sobre los grandes ríos tenían un gran valor estratégico y concedían una situación de privilegio a las localidades que allí se establecían. Es el caso este de Vadocondes, en un meandro del Duero, que tomó precisamente su nombre de uno de estos pasos, que con el tiempo se convertiría en puente, reconstruido en la época de Carlos III. El resultado es un elegante puente de rasante horizontal, cuatro grandes ojos y más de cien metros de longitud.


En la plaza mayor nos encontramos con la iglesia de la Asunción y este más que interesante rollo jurisdiccional.


El entramado urbano conserva parte de la esencia de tiempos anteriores.

 
Un edificio de escuelas del siglo pasado.


Se conservan dos de las puertas de la antigua muralla. Esta es la más interesante

miércoles, 27 de abril de 2011

Rutas variadas

He pensado que de vez en cuando os voy a poner entradas referidas a notas que voy recopilando, antes de que se queden obsoletas y para darme un respiro en mis recorridos (no os preocupéis, que todavía tengo unos cuantos sitios en la recámara).

Hoy va de rutas que combinan varios atractivos para hacerlos más interesantes. La primera una iniciativa del Centro del Árbol Fósil de Hacinas, que quiere acompañar a los visitantes en el descubirmiento de dichos vestigios en la comarca serrana. En principio se hara una salida al mes. Más información en Diario de Burgos y en la página web del Centro.

Y la segunda la iniciativa de rutas de senderismo combinadas con catas en diversas bodegas de Ribera del Duero. Más información en la web del Patronato de Turismo y en la de este programa.

martes, 26 de abril de 2011

Colonos del siglo XX

En nuestro camino al monasterio de La Vid es probable que no prestemos atención a la ordenada y homogenea hilera de casas blancas que configuran el pueblo, tan distintas del habitual patrón castellano.


En realidad, la mayor parte del pueblo de La Vid y del vecino Guma son de nueva creación, concretamente de mediados del siglo XX, y responden al modelo de construcción que las autoridades franquistas repitieron una y otra vez en España para albergar a desplazados por la construcción de numerosos embalses.


En concreto, los desplazados a La Vid y Guma procedían en su mayoría del antiguo pueblo de Linares del Arroyo, a tan sólo quince kilómetros al sur, inundado por el embalse que hoy toma su nombre. No obstante, también algunos venían de lugares como Buendía, en Cuenca.

Una historia de estos colonos más detallada y humana la podéis leer en el blog de Elías Rubio.

lunes, 25 de abril de 2011

Vídeo sobre Pancorbo

Vídeo sobre la localidad de Pancorbo, que últimamente está dando muchas noticias en principio positivas: la instalación de la terminal del Puerto de Bilbao, el centro de cría y difusión del Caballo Losino, la recreación del periodo napoleónico, el centro de recepción y museo de Montes Obarenes... a lo que se pueden sumar nuevos proyectos, como la restauración de su precioso lavadero o la instalación de ¡¡ un funicular  !!

El vídeo de la sección "Burgos sin Rincones", del programa "Burgos es Así", de RTVCYL.

(pulsa sobre la imagen para acceder)

miércoles, 20 de abril de 2011

Monasterio de Santa María de la Vid

Complementariamente a la ruta de senderismo que describíamos ayer, dedicamos la entrada de hoy al Monasterio de Santa María de la Vid.

El monasterio de Santa María de la Vid perteneció desde su fundación hasta el periodo desamortizador a la hoy poco conocida y casi desaparecida orden de los premostratenses o mostenses, contemporánea en origen a los cistercienses, y durante muchos años competidora en cierto sentido con la misma. Deben su creación a San Norberto, y su nombre al primer monasterio, Premontré, en Francia.

Los premostratenses se introdujeron en España de la mano de Sancho Ansúrez, sobrino de Pedro Ansúrez, fundador de Valladolid  junto Domingo hijo del conde de Cadespina. Siendo jóvenes marchan a París para estudiar a la Universidad, pero allí conocen de la existencia de la nueva orden, fueron a Premontré y conocieron en persona a San Norberto. A su vuelta Sancho funda Retuerta y Domingo La Vid. Este hecho es de suma importancia ya que aunque Retuerta será designada como cabecera de la nueva orden, La Vid siempre reclamará un importante grado de independencia, por el hecho de haber sido fundada a la vez que el monasterio principal.

La fecha de fundación parece ser 1156 cuando Alfonso VII dona al abad Domingo el territorio de La Vid. La duda sobre la fecha exacta proviene iguamente de la rivalidad con el monasterio de Retuerta, dada la importancia del hecho de que un monasterio fuese fundado antes que el otro.
El origen legendario cuenta que Alfonso VII, tras perseguir a una pieza de caza, llegó a un paraje donde unos ángeles se elevaban sobre una zona de espesura. Ordenó el monarca que allanasen la zona y encontró una imagen de la virgen de la época de los godos, debajo de una parra o Vid.

Aunque con importantes dotaciones, la riqueza del monasterio se evaporaba dada la mala gestión. No sería hasta la llegada del  Cardenal López de Mendoza, a principios del siglo XVI, cuando se produciría una importante mejora organizativa y constructiva. Apoyado por su hermano el Conde de Zúñiga-Avellaneda, engrandecieron el cenobio, y dispusieron la construcción de la gran capilla central, cuyo cimborrio tanto destaca al exterior, para el enterramiento de ambos. Para el costeo de las obras consigueron que el Papa dictase una bula por la que se concedía indulgencia plenaria a los fieles que aportasen fondos para la misma. Al parecer está construida a imitación de la capilla del condestable de Burgos, del que el conde era rival personal.

Durante la segunda mitad del siglo XVI también se convierte en centro de devoción mariana al concederse por parte del papa indulgencia plenaria a sus peregrinos. En 1592 se comienza la elaboración del altar mayor, a costa de Juan de Zúñiga, virrey de Nápoles. De hecho buena parte de las pinturas que aún se observan por el monasterio tienen origen italiano. Salvo la cabecera-panteon, el resto del edificio data de los siglos XVII y XVIII.

Como es tónica habitual, el monasterio sufrió graves daños durante el periodo de ocupación francesa, especialmente en su valiosa biblioteca. Como la práctica totalidad de los monasterios premostratenses La Vid fué exclaustrada con la desamortización. Los bienes muebles se repartiron por la región y hubo en cierto sentido algo de suerte pues el edificio pasó a depender directamente del Obispado de Osma, se consiguieron salvar salvar 2000 de los 40000 volúmenes que llegó a tener la biblioteca.

Nos cuenta Gonzalo Santonja en su libro "Museo de Niebla" que durante el periodo liberal hubo un sacrílego incendio de su enorme archivo. Incluso en 1997 en una sala de subastas, el propio autor descubrió la venta de un pergamino con las reglas del monasterio, del siglo XIV, y tras oportuno aviso pudo ser comprado por la Junta de Castilla y León. Un monje reconvertido en párroco impidió la partida del retablo y de la librería (para la que alguno había pensado como destino el Congreso de los Diputados).

Afortunadamente los agustinos acabaron con este periodo de inestabilidad con su llegada al lugar en 1866, tras obtener su cesión por parte del Papa y de la Reina.  Desde entonces han conseguido recuperar tanto el edificio como parte de su patrimonio, funcionando en la actualidad como hospedería.

Vista general del edificio, que data en su casi totalidad de los siglos XVI al XVIII y en el que son características la espadaña y el cimborrio de la capilla mayor.

El sencillo claustro renacentista.



En una de las alas del claustro, durante una restauración en 1986, aparecieron estos ventanales y puerta románicos, con ciertos aires silenses, que daban paso a la antigua sala capitular.


Vista parcial de la capilla mayor. En el centro del retablo la titular.


Aunque en la imagen no se aprecia, la talla es un excepcional trabajo en piedra, y destaca por su gran expresividad. Lleva en la mano una hoja de parra.


Vista de la cúpula.


Además se puede visitar un pequeño pero interesante museo y una excepcional escalera, sorpresa y admiración de arquitectos contemporáneos. Para saber más os remito a la página web del monasterio.

 

martes, 19 de abril de 2011

Ruta de senderismo: Sendero del Valle de la Virgen del Monte

He admitido varias veces que tengo una deuda pendiente con el tercio suroccidental de la provincia, que por diversas razones apenas he tocado en este blog. En las próximas entradas intentaré solventar, siquiera de forma muy limitada, esta falta.

Guiado por mi espítitu estructurado, me voy al punto más suroriental de la provincia, el municipio de La Vid y Barrios, para mostraros esta cómoda y bonita ruta de senderismo.

Este fácil sendero nos permite aproximarnos al límite oriental del discurrir del Río Duero por nuestra provincia, así como a los bosques de sabinas que cubren su ladera sur. Discurre por tanto por la zona más sur oriental de la provincia, internándose por momentos en el territorio soriano. Completan la ruta el arte y la historia del monasterio de la Vid y la leyenda asociada al interesante paraje de la ermita de la Virgen del Monte.

Dificultad: Baja
Orientación: fácil
Belleza: Normal
Tiempo: 4 horas (15,5 kilómetros)

Situación.

Hay que salir de Burgos por la A-1 en dirección sur hasta Aranda de Duero. Desde aquí buscamos los cruces que nos encaminen a Soria por la N-122. Unos 20 kilómetros más adelante, y ya cerca del límite con la provincia de Soria, tomamos el desvío hacia la localidad de la Vid.

Puntos de Interés

Monasterio de la Vid (que merece visita aparte). Vega del Duero. Chimeneas de las Hadas. Bosques de Sabinas. Viñedos. Paraje de la ermita de la Virgen del Monte.

Descripción de la Ruta

Dejamos el vehículo en el propio aparcamiento del monasterio de La Vid, y buscaremos el cartel anunciador que se encuentra al exterior, por su parte derecha.


Caminamos a lo largo de la valla del monasterio, que al ser baja nos permite apreciar el edificio y las huertas circundantes. A la derecha observamos las tierras de labor y en segundo plano la ladera boscosa. Coincide nuestro recorrido en ciertos tramos con el GR-14, Sendero del Duero.


Al poco pasamos al lado de sendos árboles de buen porte, una sabina y una encina y llegamos al entorno de lo que parece ser una antigua central hidroeléctrica, junto a un pequeño área recreativa (kilómetro 1,5).
 


Enseguida llegamos a una bifurcación en la que tomamos la opción de la derecha y nos empezamos a aproximar al bosque. Aquí las sabinas juegan el papel predominante, aunque también hay encinas y enebros de la miera, entre otros. Al otro lado del río encontramos la localidad de Zuzones, que tiene la peculiaridad de ser la última en el listado alfabético, no sólo de Burgos, sino también de España.


A los 2,5 kilómetros, rodeados de árboles, nos encontramos con el camino por el que se llevará a cabo el regreso; ahora seguimos por la izquierda. Volvemos a salir a zona abierta y empezamos a ver a lo lejos algunos picos de roca que en realidad son chimeneas de hadas. Este fenómeno se produce en áreas con fuerte erosión, en donde el desgaste se ve detenido en algunos puntos donde existe una roca más resistente, que permanece junto con la columna de material que se encuentra por debajo.






A los 4,5 kilómetros, poco después de dejar atrás las primeras chimeneas de hadas, localizamos un camino que se dirige directamente hacia el monte. Desde aquí nos espera una ascensión relativamente exigente, aunque asumible, de aproximadamente un kilómetro de longitud, entre sabinas y encinas.
 

 

Tras este escollo llegamos a una zona bastante llana en donde aparecen algunas tierras de labor. Rechazamos un primer cruce a la derecha y tomamos el segundo, a los 7,5 kilómetros.


Nos hemos incorporado a un camino más ancho que al cabo de aproximadamente un kilómetro nos conduce a un paisaje más abierto cubierto de viñedos, ya en territorio soriano.
 


A los 10 kilómetros tomamos el cruce a la derecha que en unos centenares de metros nos lleva a la zona alta del paraje de la Ermita Rupestre de la Virgen del Monte. Desde aquí tenemos unas buenas vistas de un nuevo vallejo boscoso.
 


Descendemos unas escaleras que conducen a la ermita propiamente dicha, sin gran valor artístico pero sí cultural, pues es creencia popular que en este lugar se desarrolló el pasaje de la afrenta de Corpes, narrado en el Cantar del Mío Cid (aquí podéis repasar este pasaje). La fuente que mana a escasos metros de la ermita podría corresponderse a la citada en el Cantar del Cid: “Falaron un vergel con una limpia fuent”. Aún se celebra cada año una romería en este lugar. La ermita está en la mojonera provincial, y por lo que parece es objeto de cierta disputa.




Tras un primer tramo de descenso vertiginoso la pendiente se suaviza y el sendero sigue trascurriendo por el bello sabinar. A los 12 kilómetros llegamos a un cruce en el que hemos de tomar el camino de la izquierda y poco después llegamos a la bifurcación a la que hicimos mención en la primera parte del recorrido. Desde aquí no queda sino desandar los 3 kilómetros que nos separan de La Vid.


Comentarios

La ruta descrita se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-C- BU-80, creado por la asociación de la Ribera del Duero Burgalesa (ver esta web).

Ruta sencilla recomendable para periodo primaveral u otoñal. Es ciclable aunque en algunos tramos deberemos echar pié a tierra. La señalización es correcta aunque hay algún cruce confuso.

No debemos desaprovechar la ocasión para visitar el monasterio de la Vid. Los horarios en el momento de escribir esta crónica son cada hora, empezando a las 10:30.

Gráfico de la ruta, según la web antes citada. (aquí la ruta en wikiloc, no es mía)