viernes, 29 de octubre de 2010

Un particular recorrido por la cuenca del Úrbel (VII): Miñón

Estamos bastante de acuerdo con lo que nos dice el prefacio sobre Miñón:

Desde allí me voy a Miñón
pueblo de mucho gentío.
Con el Cura y el Alcalde,
componen ocho vecinos.


Le cruza la carretera,
por medio la población.
Pero lo que más le agranda
es la muestra del reloj.

Aunque no tanto con que lo que mas le agrande sea un reloj. Más bien seleccionaríamos la iglesia parroquial de San Pedro.

En realidad no es propiamente la iglesia, muy reformada en el siglo XVI, la que concede el mayor interés al templo; sino su portada que data de finales del siglo XII o principios del XIII.




La parte más llamativa, en principio, es la primera arquivolta. Está compuesta de doce medallones que representan supuestamente los doce signos del zodiaco. No obstante, no se puede establecer una relación unívoca entre todas las figuras y los símbolos astrológicos. Presenta en este sentido evidentes similitudes con las portadas de Soto de Bureba y Almendres, aunque afortunadamente se encuentra en mejores condiciones de conservación.






Aquí se puede ver lo que sería el sagitario.

No tan llamativa, en principio, es la tercera arquivolta; pero si nos fijamos un poco descubriremos su delicada talla, en donde abundan los personajes tocando instrumentos, siendo casi con seguirdad la mejor portada en este ámbito de la geografía provincial.


Aquí un personaje mesándose las barbas ¿signo de desesperación?



¿Un personaje bailando?

¿el Rey?

Junto al templo encontramos una placa conmemorativa de la restauración del templo, por parte de la Fundación del Patrimonio Histórico, en el año 2003.

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