jueves, 11 de marzo de 2010

Una Tierra de Leyenda (IV): El Monasterio


Para continuar volvemos un poco sobre nuestros pasos y tomamos la carretera que, cruzando el Ebro, se dirige hacia Cillaperlata, con la vista puesta hacia al sur, hacia la sierra de la Llana y hacia las formas caprichosas de las rocas que han recibido nombres propios desde tiempos inmemoriales, cada uno con su explicación popular.
 
 
Y, ya a punto de llegar al pueblo, en lugar de tomar la última curva a izquierdas, tomamos el camino de la derecha en busca del punto que aparece cerrado por unas altas agujas y que en realidad esconde un angosto desfiladero u Hoz, recorrido por el arroyo del Coto, y por un antiguo sendero que conducía a Villanueva de los Montes.

En nuestro avance, acompañados de indicaciones de varios senderos homologados, observamos una serie de huertas y construcciones, herederas del antiguo barrio de Cillaperlata de Arriba. La razón de la existencia de este barrio la encontramos unos cuantos metros más adelante, ya en la boca del desfiladero, aunque hemos de prestar atención pues la vegetación lo ha hecho prácticamente invisible.
 
 
Aquí, oculto por “lutos de hiedra y zarzamora” (como dijo el poeta) tenemos olvidado lo poco que queda del antiquísimo monasterio de San Juan de la Hoz. El nombre de la Hoz proviene lógicamente de su ubicación.



Es probable que como continuación del profundo proceso eremítico de la zona se crease este centro monacal y esta es la razón de un antiguo barrio alto de Cillaperlata, lugar cuya existencia es con toda probabilidad anterior a la del monasterio y ha de establecerse en relación con el legendario alfoz de Petralata. (cillaperlata: el monasterio de Petralata)

Podemos acercarnos a su historia y leyenda de manos del libro de Inocencio Cadiñanos sobre el Valle de Tobalina. La primera cita documental data nada menos que de 790 (aunque algunos historiadores dudan de la autenticidad del documento), fundado o reconstruido por el abad Alejandro Quellino, posiblemente un mozárabe.
Esto le convertiría en el segundo monasterio documentado más antiguo de Castilla, si exceptuamos el de San Miguel de Pedroso, también en Burgos. La leyenda dice que aquí fue enterrado el rey Fruela, tercer rey de Asturias.

Precisamente de aquí partieron las monjas, en 1011, para la fundación, como monasterio dúplice, del muy histórico Monasterio de San Salvador de Oña, con su abadesa Tigridia a la cabeza. Este traslado implicó que San Juan de la Hoz pasase a depeder del monasterio reción fundado por el conde Sancho García.

La planta y los escasos restos actuales corresponden a la iglesia edificada en torno al siglo XII, aunque las investigaciones arqueológicas han corroborado una construcción altomedieval (y posiblemente visigoda) anterior. En estos estudios también se encontraron numerosos restos óseos de dichas épocas así como vestigios de las construcciones anexas.
 
En la última imagen podéis ver como se encontraban los restos en 1992, al poco de finalizar la excavación. Podemos apreciar tanto su tamaño relativamente grande como la clara traza románica.

El núcleo principal de Cillaperlata, se encuentra alejado unos dos kilómetros de este cenobio, pero durante toda la pervivencia del mismo vivió en continua tirantez para afirmar su autonomía frente al mismo. Entre las narraciones recogida por Inocencio Cadiñanos, podemos destacar la obligación que tenían los vecinos de acudir a misa a la Iglesia del monasterio en las principales festividades.


El antiguo convento acabaría pagando esta prepotencia en sus últimos años y ya tras su desaparición. En 1810 fue saqueado por el guerrillero Francisco Longa, por supuesto colaboracionismo del prior con los franceses. Tras su abandono el templo fue destrozado definitivamente durante la primera guerra carlista.

Es muy probable que debido a esta tiranía, los antiguos vecinos tuviesen menos miramientos de los habituales para arramplar con todo cuando el monasterio fue abandonado durante la desamortización. En el peculiar atrio de la iglesia de Cillaperlata se encuentran una serie de bien labrados canecillos cuya procedencia es fácil de sospechar, e incluso la misma portada huele a un origen del antiguo convento.


Podemos aún imaginarnos la primitiva estampa del antiguo monasterio, al pie de los picachos, con las huertas y cultivos a su vera. Debía ser ciertamente impactante. Lo único que nos queda ahora son estos tristes restos abandonados a una suerte muy poco digna para la historia que encierran.

7 comentarios:

ZáLeZ dijo...

Hola Montacedo:
Buen escaneo histórico y guía de la zona el que nos estás mostrando.
Cuando he leído lo del Monasterio de "Petralata"... "Cillaperlata".., se me ha puesto un interrogante encima el coco, como en los comics. Pudiera ser que el famoso e ignorado (¡qué contracción!) castillo de Petralata pudiera estar dentro del actual Término Municipal de Cillaperlata y no donde se da por supuesto "Pico Custodio"?. Claro que el alfoz tendría mucha más extensión aunque posteriormente fuera adsorbido por el más antiguo de Oña...

Sería muy interesante que nos pusieras una entrada con el Tema del Castillo de Petralata cuando puedas. Qué pidón soy. Discúlpame.
Saludos,

Abi E. dijo...

Hola Montacedo, esto si que es nuevo para mi, no sabia de la existencia de este monasterio ni de sus ruinas y eso que en cierta ocasión hice la travesia de Villanueva de los montes hasta Cillaperlata por el "desfialdero" que dices, pero no soy consciente de haber visto nada de ésto. A ver si cuando mejoren los dias me doy una vuelta.

La verdad que da gusto leerte y como ademas pilla cerca, parece que engancha aún mas.

Un abrazo
el lio de Abi

Montacedo dijo...

Zález. Más que sugerir que el castillo esté en Cillaperlata, lo que sugiero es que cillaperlata sería el centro religioso asociado al alfoz de Petralata, así como el castillo fuese el centro militar y político. En todo caso lamento decirte que de este Castillo apenas tengo información (al menos de momento, desde luego menos que tú). Por cierto gracias por la el esquema que me has mandado al email.

Abi. Muchas gracias.

Alex dijo...

Habre pasado decenas de veces por la zona y no sabia que existiera este monasterio, muchas gracias por descubrirlo!!

Excelente serie de articulos por cierto!!!

Montacedo dijo...

Alex. Muchas gracias. La verdad es que incluso yo estuve a punto de darme la vuelta sin localizarlo.

Julian Campo LLopis dijo...

Hola Montacedo

He ido varias veces al monasterio y siempre me he quedado con las ganas de continuar la ruta, subir el alto de miradores e ir hacia Oña. El problema es que no se si es una ruta de ida y vuelta (muchos kilometros) o se ha de organizar un coche en cada sitio (uno en Cillaperlata, me encanta el nombre, y otro en Oña. ¿Has hecho la ruta?, creo que en lo alto hay una laguna y restos de una granja, por otro lado, en el alto de miradores esta la estacion de vigilancia contra incendios y creo que las vistas del desfiladero de la horadada son imprensionantes. Ya me contaras.
Un saldudo.

Montacedo dijo...

Hola de nuevo. No, no he caminado por esta zona. Sé que hay dos senderos señalizados del parque de Obarenes, el PRBU106 y el BU107 que te permiten llegar a Miradores tanto desde Oña como desde Cillaperlata. Enlazarlos serían unos 15km, según los tracks que tengo. Poco más puedo decir.