jueves, 29 de octubre de 2009

Libros sobre comarcas del norte burgalés por parte de Ángel Villasante Ortega

Este párroco es autor de varios libros sobre comarcas del norte burgalés. Al menos que yo sepa:

- La Junta de Traslaloma y sus pueblos.
- La merindad de Montija y sus pueblos.
- La Junta de la Cerca y sus pueblos.
- El valle de Tobalina y sus pueblos.
- El Valle de las Caderechas y sus pueblos.

El autor ha escogido estas comarcas en general por tener una vinculación personal de uno u otro tipo. En general los libros están editados por los ayuntamientos respectivos.

En cuanto a los tres libros que he leído de esta serie, la estructura es similar. El autor aprovecha un acceso preferente a los archivos históricos, especialmente los eclesiásticos, para citar diversos eventos del devenir histórico de cada pueblo.
Esta tarea, aun siendo digna de alabanza, carece en cierta medida de un hilo conductor con lo que muchas veces da la impresión de ser una mera enumeración de hechos del pasado, exisitiendo en general una carencia de datos más próximos, o al menos de una vinculación al estado actual de iniciativas creadas en el pasado.

En todo caso, creo que estos libros son de consulta obligada para todo aquel que quiera profundizar en el conocimiento del pasado de estas comarcas.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Icedo

Villanueva de Puerta, en la comarca de Villadiego, tiene el dudoso honor de encontrarse a medio camino de los dos pueblos abandonanos de la provincia que se encuentran más próximos entre sí: Icedo y Hormicedo.

Citaremos hoy brevemente el primero de ellos: Icedo, para mostraros unas fotografías de lo que vemos hoy en día. Para saber algo en profundidad hay que remitirse como siempre a la publicación de referencia en este ámbito: "Los Pueblos del Silencio", de Elías Rubio. Tan sólo indicaré como dato tomado de este libro la fecha de despoblamiento definitivo, 1975.
El acceso desde Villanueva de Puerta es muy sencillo. En primer lugar tomamos la calle que nos conduce a su imponente iglesia y, en las cercanías de la misma, la dejamos a nuestra izquierda para tomar el camino de concentración que asciende a lo alto del páramo. En poco más de un kilómetro llegamos a nuestro destino. El camino es apto, aunque poco recomendable, para turismos convencionales.
Lo primero que me viene a la mente es la eterna pregunta sobre el empeño que tenían nuestros antepasados más cercanos en vivir en estos sitios tan inhóspitos. Tal vez sean reminiscencias del hombre de la Edad del Hierro, que según se tiene documentando habitó también por estos lares.
En todo caso, la identificación del lugar no tiene pérdida, pues la iglesia se mantiene estructuralmente relativamente bien (tiene parte del tejado hundido, lo cual ya es prácticamente una sentencia de muerte). La rapiña aún no ha empezado su trabajo con los muros, aunque sí en su interior.
Respecto a esta parte, unas bóvedas parcialmente decoradas intentan aún dar una nota de color al edificio, nada en cualquier caso que pueda servir de apoyo para exigir una consolidación del edificio. me llama especialmente la atención una cara triste que intenta ser alegre, y que podría servir de metáfora sobre lo que le ha ocurrido al pueblo.
Desde la iglesia se contempla un amplio panorama de parameras y profundas hondonadas, parcialmente cubiertas por carrasca. Paisaje típicamente burgalés, sin duda. Lo que queda del pueblo se encuentra a nuestros pies, en una zona más resguardada. Pero un simple vistazo me quita las ganas de bajar hasta abajo.
De regreso a Villanueva de Puerta recuerdo haber leído en algún lugar que la pila bautismal de Icedo estaba en una plaza de este pueblo. Doy alguna vuelta, no exhaustiva, es cierto, pero no encuentro la pila, aunque sí algunos indicios sospechosos.

martes, 27 de octubre de 2009

Regalo del ejemplar "Una mirada Natural" por parte de Caja de Burgos

Entre el día de hoy y el próximo jueves 29, los impositores de Caja de Burgos podrán recibir gratuitamente en las oficinas de esta entidad el segundo volumen de la colección "Burgos, Una mirada natural", dedicada en esta ocasión a los árboles de Burgos.
Aunque no he tenido todavía acceso al libro, por informaciones relacionadas creo que incluirá ejemplares singulares de las especies más significativas que crecen en nuestra tierra. Por esto, y por el modo de abordar los temas por parte de los autores, os recomiendo no dejéis pasar la oportunidad.
Otra cosa es que dada la situación actual, estéis en el bloque de "boicot a Caja de Burgos", postura respetable pero que se trata ya de otra historia...

lunes, 26 de octubre de 2009

Vídeo sobre la sierra de la Demanda

El programa "Agrosfera", de la 2, suele incluir al final un espacio dedicado al turismo rural. Hace ya algunos meses emitió este breve reportaje sobre la demanda burgalesa.

Pulsar sobre la imagen para acceder.

viernes, 23 de octubre de 2009

Árboles singulares: El Roble de las Grijas

Nos desplazamos hoy a uno más de los pueblos situados en los confines de nuestra provincia, Robredo de las Pueblas, buscando este y otros fantásticos robles.Para llegar a Robredo, situado en el confín noroccidental provincial. hemos de ir necesariamente a Robredo. En el camino, nos maravilla el precioso y relajante paisaje y, ya en el pueblo, tal vez por el buen tiempo o por ser domingo, se respira una especie de halo de buen ambiente (buen rollo), con juventud incluso, que dan casi ganas de quedarse.
Yendo al tema que nos ocupa, el nombre ya nos da bastantes pistas: "Robredo": lugar de robles (por cierto su pueblo vecino "Ahedo": lugar de Hayas). Y buscamos el más famoso, situado en la ladera que nace hacia la parte inferior de la iglesia, y apenas a unos 100 metros de la misma. Ahí lo tenemos, un monumental ejemplar, pese a que empieza a mostrar algunas ramas ya secas, de más de seis meses de perímetro.

Nos cuenta Cesar Javier Palacios en su libro "Árboles singulares de Burgos" que el nombre proviene de su ubicación en una zona de guijarros, pero lo que más llama la atención es la curiosa historia asociada con el árbol, que recojo tal cual se menciona en el libro:

"Venancio Ruiz, un vecino enriquecido en México visitó su pueblo natal en 1907. Por entonces, se estaba generalizando en la zona la tala de robles para su uso como traviesas de ferrocarril. Y admirado por la corpulencia de este árbol, que había conocido desde niño, entregó al ayuntamiento 50 pesetas para que nadie pudiese cortarlo, ni tan siquiera podarlo, a no ser sus ramas secas."

Palacios recoge la anécdota por boca de una descendiente del indiano, que además le informa de que también contribuyó a la mejora de la iglesia y casa rectoral, aunque no tanto al bienestar ni del pueblo ni de su propia familia. El caso es que el eco de este personaje ha llegado hasta hoy, pues tanto la calle-carretera del pueblo como una cruz de piedra llevan su nombre.

Una anécdota que no narra Palacios en su libro y que pude recoger brevemente en mi reciente visita es la siguiente: Al parecer un anciano con dificultades de movimiento y amigo de la bebida gustaba de dormir la siesta bajo la sombra de tamaño árbol. Estando en esta tesitura una de las famosas tormentas de verano se cernió sobre el pueblo y un rayo cayó sobre una de las ramas del árbol (que aparece efectivamente cercenada). El caso es que el anciano no sólo se levantó como si tal cosa, sino que recuperó su andar normal. En todo caso el milagro tenía fecha de caducidad, pues el personaje al que nos referimos ya murió.

jueves, 22 de octubre de 2009

Ruta de senderismo: En torno a Orbaneja del Castillo

Puedes venir con nosotros escribiendo a montacedo@gmail.com

Por una vez, y me temo que no habrá muchos casos más en un futuro próximo, os presento una ruta que realicé hace relativamente poco, con fotos ya digitales y con track y todo. Se trata de un recorrido por la zona del cañón del Ebro más próxima a Orbaneja del Castillo, que no tiene mucho que envidiar al sendero típico de unos kilómetros más abajo, aunque implique internarse durante un buen tramo en Cantabria.
Dificultad: 3
Orientabilidad: 3
Belleza: 4
Tiempo: 4,5 horas

Situación.
El acceso a esta ruta se realiza desde el mismo pueblo de Orbaneja del Castillo. Para llegar al mismo tan sólo hemos de seguir la Carretera N-623 hasta el kilómetro 61 y allí, a la altura de Quintanilla Escalada, tomar el cruce que hacia la izquierda y a través de Escalada nos lleva a Orbaneja del Castillo.
Dejaremos el coche en el pequeño aparcamiento que surge unos metros tras el puente que deja la famosa cascada a la derecha.

Puntos de Interés

Cascada de Orbaneja, Pueblo de Orbaneja, nacimiento de la Cueva del Agua, vistas sobre Orbaneja y el Cañón, Chozos, Quejigal, Cascada del Tobazo, senda paralela al río.

Descripción de la Ruta
Desde el aparcamiento retrocedemos unos metros para admirar la cascada que viene de lo alto del pueblo. A continuación subimos por las empinadas escaleras que avanzan por su derecha. Llegaremos con facilidad a la zona central del pueblo, presidida por la entrada a la cueva del agua y el río que nace de la misma.



También podemos observar, hacia el lado derecho, una casa fuerte que se eleva sobre un peñascal. Tomando esta casa como referencia, ascendemos por uno de los caminos principales que deja dicha casa a la izquierda. Sin cambiar en ningún momento de dirección llegamos al fin del pueblo, transformándose la calle en un bonito camino. Pasaremos posteriormente junto a una pequeña ermita y un depósito de agua. También es útil indicar que estaremos acompañados en esta primera parte por las señales de una variante del GR99 (sendero del Ebro) denominada senda de los chozos.



Tras el depósito el camino continua sobre una especie de balcón natural desde el que tendremos unas bellas vistas sobre Orbaneja y el cañón. Al cabo de unos minutos entramos en un pequeño vallejo en el que la encina es la especie dominante. Llegamos a un primer cruce que deberemos tomar hacia la izquierda y, al poco, otro nuevo cruce también a la izquierda, estando en este caso el camino rechazado mucho menos marcado.

Siguiendo por el camino principal enseguida llegamos a una pronunciada revuelta que nos conduce con comodidad a lo alto de la paramera. En unos instantes llegamos a una zona más abierta desde la que se observan varias construcciones de piedra.
Junto a las primeras de las mismas un camino atraviesa el que llevamos pero deberemos ignorarlo pese a que parece más marcado. Aparte de los cercos de piedras, llaman la atención pequeños edificios de forma circular con techo cónico de lajas de piedra, conocidos como “chozos” y que servían de refugio a los pastores. Algunos de los mismos se encuentran en buen estado de conservación.

Desde los chozos, y siguiendo a la derecha, es fácil localizar un camino que nos lleva de nuevo a un mirador sobre Orbaneja y al propio pueblo. Nuestra ruta es bastante más larga; tras observar los chozos volvemos al camino que traíamos y seguimos en el mismo sentido.

Al poco llega la zona más complicada del recorrido en cuanto a orientación. Tenemos dos alternativas; o bien seguir las indicaciones de Enrique del Rivero en su libro Tierras de Burgos III o bien seguir la variante que yo seguí en donde el camino está algo menos marcado pero que nos permite acortar el sendero.

De acuerdo con esta segunda variante, llegamos enseguida (un par de minutos) a un punto en donde nace una canal a nuestra derecha. El camino pasa sobre ella y tras la misma deberemos abandonarla en dirección a un cerco de planta cuadrangular que tiene un chozo pegado a su entrada. Pasamos por el borde derecho del cerco y seguimos sin cambiar de dirección, de modo que caminaremos por la parte alta derecha de la pequeña canal que va aumentando.

Tras unos cinco minutos la canal se cruza con otra que viene por nuestra derecha. Deberemos descender (a veces se puede apreciar el sendero) hasta el punto de cruce; andando junto a unos cercados. En la parte más baja el sendero pasa entre dos cercados presididos por buenos ejemplares de quejigo. A continuación deberemos continuar casi de frente, subiendo un poco, para a continuación caminar paralelos a la nueva canal, andando en este caso por su parte alta izquierda. Se puede apreciar que es una franja más despejada de vegetación.

Intentado no cambiar de dirección y sin alejarnos ni acercarnos más a la canal seguimos buscando las partes más despejadas en nuestro avance. En ocasiones es visible el sendero.

Aproximadamente 15 minutos después de la vaguada con los quejigos llegamos a una valla de espino que nos corta el paso. Con suerte estaremos justo ante el punto donde la misma puede abrirse, sino deberemos caminar unos metros hacia la derecha o hacia la izquierda hasta localizarlo.

Tras atravesar la puerta seguimos casi de frente, ligeramente hacia la izquierda, hasta llegar a una claro dentro del bosque. Avanzamos hasta el otro lado del claro y en su final lo bordeamos hacia la izquierda hasta localizar el sendero bien marcado que nos permite continuar por el bosque. En tan solo 100 metros pasaremos la zona cerrada y llegaremos a un camino poco marcado perpendicular a nuestro avance, que tomaremos hacia la izquierda. Si no localizamos el camino recomiendo girar igualmente hacia la izquierda hasta que lo localicemos cuando se haga más definido.

Una vez en este camino seguiremos sin cambiar de dirección, rechazando la opción que nos permite girar a la derecha o izquierda. Poco después comenzamos a descender y se define un sendero cada vez más marcado. A continuación nos incorporamos a un camino de mayor envergadura por el cual seguiremos descendiendo. En este instante llegamos a una zona de praderas desde la que volveremos a ver la parte alta del cañón, que en esta zona no es tan pronunciado.

Continuamos siempre por el camino más marcado por una zona de buenos ejemplares de quejigo. En esta identificamos un cruce en el que deberemos seguir por la derecha, por el camino que desciende decidido a Villaescusa de Ebro.
El camino atraviesa la carretera justo en el punto donde está el puente que permite llegar al pueblo por encima del río Ebro. Nada más atravesar el río tomamos la calle que hacia la izquierda permite continuar paralelo al mismo. Tras pasar junto a una pequeña área recreativa y algunas casas enseguida abandonamos el pueblo.
Desde aquí de nuevo nos acompañan los carteles y las marcas rojas y blancas del GR-99. Tras el pueblo una pequeña área de cultivo se interpone entre nosotros y el río. Si levantamos la vista, casi frente a nosotros, podremos ver las curiosas formas tobáceas que configuran la cascada del Tobazo. Al final de la zona de cultivo llegamos a un cruce en el que el camino de la izquierda, el más cercano al río, es que el que continua hacia Orbaneja; pero tomaremos el de la derecha para acceder a la cascada del tobazo.
Este camino se difumina inmediatamente para dar paso a una serie de senderos que permiten que ascendamos hacia la citada cascada. Lo mejor es seguir unos metros paralelos al arroyo que desciende en este punto para cruzarlo un poco más arriba, por un sendero algo más marcado.
Cuando llegamos a la zona de la cascada podemos explorar a nuestro gusto, pero es recomendable ascender primero a la parte alta. Para ello, y antes de acercarnos demasiado a la corriente de agua, deberemos ascender por el sendero de la parte derecha de la misma. Luego este sendero, en su parte alta, gira a la izquierda para acercarse a la parte más interesante, en donde se configura una especie de terraza sobre la que cae el agua a modo de ducha creando curiosas cavidades en la parte interna. También existen bellos rincones el la parte más alta y por debajo de la zona de la terraza. Cabe destacar la existencia de robustos ejemplares de haya.
Volviendo sobre nuestros pasos tenemos la opción de seguir una senda alternativa que acompaña por la izquierda a la corriente de agua en su descenso. Esto nos permitirá descubrir una nueva cascada en la parte más baja y alcanzar el camino de Orbaneja en un punto más avanzado de su recorrido.

Tras atravesar el arroyo por un pequeño y curioso puente de cemento llegamos a la antigua central hidroeléctrica del Tobazo, hoy convertida en vivienda. En este punto el camino se difumina para convertirse en una estrecha senda. Afortunadamente esta senda ha sido fuertemente aclarada, si bien en algunas zonas la vegetación pugna por volver a cerrarse.

Desde aquí nos quedan 5,5 kilómetros de bella senda junto al río Ebro. Destaca la gran variedad de árboles, entre los que se incluye incluso un pequeño hayedo junto al borde del río. Al final de la senda el bosque se aclara y se observan los famosos camellos de Orbaneja. En seguida llegamos al puente de cemento que conduce al pueblo. Tras ascender hasta la carretera deberemos tomarla hacia la derecha hasta el aparcamiento en donde dejamos nuestro vehículo.


Comentarios
La ruta se realizó poco antes de describirla aquí, por lo que el nivel de detalle es alto. Si albergamos dudas sobre la alternativa a seguir en la zona alta, podemos continuar de acuerdo con la ruta indicada aquí (que es la de Enrique del Rivero).
La ruta es de baja dificultad y los desniveles no son muy grandes. Si bien es cierto que es fácil desorientarse en la zona del páramo, el resto del recorrido no presenta problemas en este sentido.
La época más recomendable es la primavera o incluso el invierno. La cascada del Tobazo es muy estacional y solo está a tope en pleno deshielo (una de las fotos corresponde a ese momento). En todo caso es un lugar bonito incluso con la cascada casi seca.
Por otro lado, un día muy caluroso puede hacer muy duro el avance por la paramera. Por el contrario el camino junto al Ebro (el que haremos en las horas centrales si madrugamos) está muy sombreado.
Track:

miércoles, 21 de octubre de 2009

Garoña: primer disparo...agua

Me salgo un poco del tiesto con el post de hoy, pues pese a mis nostálgicos posts ni sé ni puedo renunciar a la esperanza de un futuro más halagüeño para el mundo rural burgalés.
No se puede hablar de decepción porque era más o menos lo que se esperaba. Resulta que ayer el ministerio presentaba en Miranda (el lugar ya hace sospechar) el primer paquete de medidas (¿habrá un segundo?) para paliar el cierre de Garoña. El contenido previsible y desalentador, en la línea de lo que yo suponía en mi anterior post:
- Préstamos a interés cero para empresas
- Ayudas a fondo perdido para ayuntamiento que quieran desarrollar infraestructuras destinadas a las industrias (polígonos industriales)
- Abierto a toda la zona de Bureba, Miranda y Merindades. Sólo se prioriza la zona más cercana si existen más solicitudes que dinero.
¿que quedará de esto dentro de unos años? Pues, posiblemente, dos o tres empresas de cierto calado en Miranda, Briviesca o Medina y unos polígonos industriales semiocupados por pequeñas empresas en sitios como Trespaderne o Quintana-Martín-Galíndez. Como no traiga algo mejor el "segundo paquete" de medidas me temo que...

martes, 20 de octubre de 2009

Puntos de interés geológico de la provincia de Burgos



En un comentario al reciente post sobre el libro Ferrerías de la demanda Burgalesa, un amable y anónimo lector me indicó el enlace a la página de la Asociación Geocientífica de Burgos. Dentro de los contenidos, destacan especialmente las fichas en pdf de 20 puntos de interés geológico de Burgos, que creo que pueden ser útiles incluso a los que, como yo, no somos en absoluto expertos en la materia.

Creo que este tema guarda cierta relación con el Paisaje, ya tratado en un anterior post.

lunes, 19 de octubre de 2009

Un par de eventos desarrollados el pasado fin de Semana

De forma totalmente casual pude tomar de nota un par de eventos relacionados con la temática del blog y que cito aquí aunque sea "a toro pasado".
Por una parte, ya tenía conocimiento de la rememoración del paso de Carlos V en su retirada a Yuste, en el año 1556, por Medina de Pomar, actividad que pretende integrarse en una de mayor calado, la promoción de la Ruta de Carlos V. Podéis ver algo más de información aquí y aquí. Como ya he apuntado que voy a pasar de puntillas por las grandes localidades, pensaba obviar el hecho mientras no se extienda a otras localidades, pero hete aquí que a última hora me he enterado de que el día anterior (en este caso, el pasado sábado 17) se celebraba el evento en Agüera de Montija, no he podido encontrar muchos más detalles.
Por otro lado, y con esto demuestro una vez más cuan poco sé de la provincia, resulta que ayer pasé por Soncillo y me topé de manos a boca con la celebración de la Feria de Ganado equino de San Lucas. La cual, al coincidir con fin de semana y día de mercado, era un hervidero de gente. Dado mi natural alergia a las multitudes y a que tenía otro plan para el día, no puedo contar mucho, pero desde luego se respiraba un ambiente muy animado, aunque al parecer no tanto en el aspecto comercial. Todo ello pese a los esfuerzos que se están haciendo por promocionar el Potro Hispano Bretón, de producción bastante extendida en la zona.

jueves, 15 de octubre de 2009

Libros: Ferrerías de la sierra de la demanda Burgalesa

Dedicamos hoy el post a este libro de Marta González Bueno editado por la Diputación de Burgos en 1997, que aborda esta actividad que se desarrolló en la sierra de la Demanda Burgalesa durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX.

En las imágenes, una foto del horno de la Ferrería de Arriba de Barbadillo de Herreros y una representación virtual del aspecto que debía tener este complejo fabril (extraida del libro).

El texto aborda de manera detallada aspectos como los procesos de producción, los diferentes oficios relacionados con la actividad y la evolución histórica de la misma, sin olvidar incluir una amplia referencia al ferrocarril minero, que nació con clara vinculación a esta industria. La ultima parte del libro se dedica a recuerdos de la vida de entonces: costumbres festivas y canciones, fundamentalmente.

La principal conclusión que se puede extraer es que, como en tantos otros casos, las expectativas de estos proyectos estaban basadas más en la ilusión que en expectativas económicas reales.
Más allá de la leyenda según la cual la espada de Roldan, Durandarte, fue templada con carbón de estas tierras, es significativo el dato de que, mientras que en el resto de Europa se empieza a considerar poco rentable la producción de hierro con carbón vegetal hacia 1850; las ferrerías burgalesas, basadas todas en esta tecnología, se inauguran bastantes años después de esa fecha.

El caso burgalés se debió a que los filones fueron descubiertos justo en esta época, a la abundancia de bosques y a que la producción, en buena medida artesanal, estaba sustentada en el trabajo de centenares de personas dispuestas a suministrar y trabajar con los materiales por sueldos muy bajos. De hecho, muchos pobladores consideraron a las ferrerías como una via de escape del eterno ciclo de marcha y regreso impuesto por la trashumancia. Barbadillo de Herreros, el principal centro productivo, experimenta un notable incremento de población durante esos años.

La zona siempre ha sido abundante en minas (de hecho existen estudios que aún revelan la existencia de yacimientos de plata, hierro y cobre), aunque su explotación se ha producido de forma altamente irregular. En su mayor parte el permiso de explotación se concedía a personas particulares de la provincia, normalmente de la zona, que las explotaban directamente o las delegaban a otros.

De esta manera, eran estos particulares los que se encargaban del transporte del material, a su costa y generalmente con burros y caballos, hasta las ferrerías, de forma muy similar a como se hacía con el carbón vegetal. La rentabilidad de este transporte caía con los kilómetros de distancia hasta la ferrería.
De entre las operaciones relacionadas con la producción, llama la atención la tarea de machacado del mineral, que era realizada fundamentalmente por mujeres, hasta dejarlo en trozos del tamaño de una avellana. Posteriormente, se depositaba en el horno el carbon y el mineral formando capas sucesivas. La combustión duraba 15 a 16 horas.

Pasado ese tiempo se procedía al "sangrado" del horno. Todos se arracimaban para ver este momento, incluso los niños. Según salía el liquido se depositaba en moldes de arena formando lingotes. Estos lingotes luego se metían en otros hornos más pequeños que funcionaban con carbón de brezo, para transformarlos en acero. En esta parte también se trabajaba el material, elaborando rejas y utensilios caseros.

Actualmente nos quedan restos de dos ferrerías en Barbadillo de Herreros y en Huerta de Abajo y recuerdos de sendas ferrerías en Pineda de la Sierra y Monterrubio de la Demanda. La ferrería de Arriba es, de lejos, la mejor conservada, destacando su horno de casi nueve metros de altura. La tecnología de "altos hornos" se introdujo para elaborar mayor cantidad de material en cada operación.

La historia relacionada con el ferrocarril minero, destinado a dar salida a esta producción de forma más rentable, está llena de confusión. Al parecer, cuando estaba a punto de inaugurarse se mandaron muestras a Londres para conocer la calidad real de este hierro, y se supone que los resultados no fueron muy positivos. Otro aspecto que al parecer tuvo que ver es el alto precio que la compañía Ferrocarriles del Norte pedía para el transporte del material desde Villafría hasta Bilbao u otro puerto, posiblemente influenciado por el lobby de los productores vascos.

La inauguración oficial tuvo lugar en 1902 pero nadie aclara el tiempo que el mismo llegó a funcionar: se habla de 3 años, de 1 día o incluso de ninguno. El desmantelamiento tuvo lugar a partir de los años 50.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Villalibado

Villalibado se encuentra en las cercanías de Villadiego; tomando un ramal desde Arenillas de Villadiego. El pueblo se situa en una zona algo elevada, lo que permite tener una cierta panorámica de las tierras de labor de la zona.


Cuando llegamos al pueblo vemos una configuración algo dispersa, aunque los edificios muestran un aspecto más o menos homogéneo de construcción en piedra y teja árabe. Vemos con agrado que la estructura de la mayoría de las casas parece aún estable y son varios los casos en los que se está procediendo a una reconstrucción, en especial un edificio de amplia planta que podría ser una antigua casa rectoral, a juzgar por los signos que aparecen en una de sus ventanas.

Tras contemplar una fuente con una curiosa decoración, nuestra mirada y nuestros pasos se dirigen a la iglesia, situada en lo alto del caserío y acompañada por una evocadora nogala. El edificio nuestra aún las señales de una relativamente reciente (año 2002) restauración, en la que se reedificó la derrumbada torre y se taparon los grandes boquetes que aparecían en la cubierta; consiguiendo con ello evitar una pérdida definitiva.




El templo, de proporciones relativamente grandes, es de hechuras góticas, si bien conserva algunos restos románicos en canecillos, parte del ábside y en lo que parece ser un antiguo pórtico ya cegado. Por fotos sabemos que el interior aparece adornado por nervaduras góticas, aunque el patrimonio mueble ha salido del lugar: el retablo (con una original iconografía en relieve) se encuentra en el museo del Retablo, el sagrario en el Museo Diocesano y la pila bautismal en la Parroquia de la Inmaculada, todos ellos en la capital provincial.


Hasta donde creemos saber, al menos 2 personas viven de forma permanente en el pueblo, siendo 8 las censadas. El lugar aún figura como pedanía. Elías Rubio, en nuestro libro de referencia, nos cuenta que desde 1973 ha existido población de forma intermitente en el pueblo, lo que seguro ha influido en el estado actual; relativamente bueno y desde luego recuperable.

Si queréis saber algo más o incluso contactar con los actuales pobladores os remito a la página web del pueblo. Los contenidos son muy interesantes y prefiero que los leáis allí en lugar de "fusilarlos". Las imágenes de antes de la restauración y la de la pila románica están tomadas de dicha web.

martes, 13 de octubre de 2009

Paisajes del Castellano: Burgos

Vídeo harto interesante pese a ciertas lagunas y pequeños fallos. Los apartados a los que dedica más tiempo son los poemas de Fernán González y del Mio Cid y el Camino de Santiago, con el inevitable final, aunque no por ello menos bello, de los versos de Gerardo Diego al ciprés de Silos.


Pulsar sobre la imagen para acceder.
 

viernes, 9 de octubre de 2009

arquitectura fortificada: Palacio de los Ruiz, en Hoz de Valdivielso


Información extraída del blog Valle de Valdivielso:


"Se levanta a la entrada del pueblo, viniendo desde Panizares, y fue construido en sustitución de la casa solariega que se quemó, por D. Pedro Ruiz de Valdivielso, el mismo que hizo la capilla. Pasó a los Vélez de Valdivielso, pues en 1752 lo poseía Doña Josefa Vélez Valdivielso, vecina de Quecedo. Se trata de un magnífico edificio de sillería de estilo herreriano, con dos torres de tres pisos y amplios salones. Actualmente se encuentra habitado por varias familias."
El estado de conservación, al menos exteriormente, es bastante bueno, probablemente por la excelente sillería que muestra, aunque se echa en falta un uso más acorde con la calidad del edificio.

jueves, 8 de octubre de 2009

árboles singulares: El pinsapo del Claustro nuevo de San Pedro de Arlanza

Hace un par de meses me acerqué al monasterio de San Pedro de Arlanza y, ya sea por que no pude visitarlo (yo soy de los que todavía respetan las prohibiciones) ya sea por otra razón, no fué mas que cuando ya me iba cuando me acordé del pinsapo que crece desde sus entrañas.
Por ello las únicas fotos que os puedo mostrar son las siguientes:





Como podemos apreciar, el árbol, aún con sus más de 20 metros de altura, pasa prácticamente desapercibido si no se le va buscando expresamente. Tanto más si no se le puede ver desde el interior. Afortunadamente he encontrado un foro donde cuelgan fotos más adecuadas.





Este pinsapo crece en el claustro nuevo del monasterio, también llamado de los Legos, una construcción del más puro estilo herreriano.

El pinsapo es una de las especies del Abeto, y puede llegar a medir hasta 30 metros, con lo que a nuestro amigo aún puede faltarle un estirón. No se da de forma natural en esta zona, sino sólo en ciertas sierras de Cádiz y Málaga y en algunos pocos puntos más de cordilleras del arco mediterráneo, siendo uno de los poco abetos acostumbrados a climas cálidos.

El misterio sobre la presencia de este arbol nos lo desvela la tradición oral. Al parecer, el árbol fue plantado hacia 1840, por la familia que adquirió el monasterio tras la desamortización. Aunque inicialmente con una finalidad ornamental, lo cierto es que el árbol ya está afectado al enlosado del claustro y posiblemente también a su estructura, exisitiendo cierta controversia entre Cultura y medio Ambiente sobre cual puede ser su mejor destino.

Lo cierto, por ahora, es que el árbol da un encanto especial al lugar y muestra una espléndida lozanía, debida posiblemente a que se aprovecha de la antigua red de suministro de agua del monasterio. Como curiosidad, incluyo esta foto de los años 60 en la que se puede apreciar al árbol con un tamaño sensiblemente inferior.