
Rincones, Costumbres, Senderismo, Patrimonio, Iniciativas... de la provincia de Burgos; especialmente si son semidesconocidos o minusvalorados.
viernes, 29 de mayo de 2009
Un par de sugerencias para el Fin de semana

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jueves, 28 de mayo de 2009
Ruta de senderismo: El cañón del río Lobos Burgalés

Orientabilidad: 5
Belleza: 2
Tiempo: 6 horas
Situación.
Hay que salir de Burgos por la N-I dirección Madrid para a continuación desviarse par la carretera de Soria. Prácticamente en el límite con esta provincia se localiza el pueblo de Hontoria de Pinar.Tras avanzar por la ancha calle principal localizamos (poco después de pasar bajo un puente del antiguo Santander-Mediterráneo) un camino que señala la dirección al cañón del río Lobos. Tras avanzar aproximadamente un kilómetro por este camino llegamos hasta el mismo curso de agua, lugar donde dejamos el vehículo.
Puntos de Interés
Algunas zonas del cañón tienen bellas praderas y otras grandes riscos.
Descripción de la Ruta
Esta ruta discurre por el sector burgalés del cañón del río Lobos. Si bien no tan interesante como la parte soriana, no deja de constituir una zona que merece la pena visitar.
El cañón propiamente dicho comienza en el punto donde nos encontramos si bien en este primer tramo tan sólo unas pequeñas laderas bordean el río. Tras pasar el río por unas pasaderas de cemento seguimos el camino bien marcado que discurre entre unos chopos de repoblación. Poco más adelante hay que escalar un poco por la roca para proseguir el camino.
A partir de aquí el camino discurre por un más o menos espeso pinar. El río presenta variaciones en su caudal debido a las filtraciones para desaparecer poco más adelante en un sumidero. En adelante sólo encontraremos zonas de agua estancada, más o menos grandes según la época del año.

En muchos tramos no hay un camino marcado. Un consejo personal es que en caso de duda avancemos en los meandros por el lado interior del río ya que en general el avance es más fácil y se anda menos. En todo caso en general el avance es fácil, salvo algunos caso en que el bosque se cierra sobre la senda o es preciso avanzar por el mismo cauce del río.
Paulatinamente las laderas van siendo más altas y más empinadas. Ya llevamos bastante tiempo andando cuando parecen las primeras paredes rocosas que estarán cada vez más presentes en este último tramo del recorrido. Algunas de estas paredes merecen una contemplación más detallada debido a las intrincadas formas y cavidades que presentan, refugio de interesantes comunidades rupícolas.

Tras pasar junto a una fuente llegamos con rapidez al final de este tramo de desfiladero. En una zona más abierta en la que se contempla el vuelo de numerosas aves rapaces se encuentra una cabaña de información y algunos carteles explicativos.
Estamos junto al llamado puente de los Siete Ojos, por el que una carretera local cruza esta parte del desfiladero. Hacia el sur se distingue la continuación del cañón, la parte soriana y sin duda la más conocida conduce en unos 8 kilómetros hasta la ermita de San Bartolomé. Pero ahora es el momento de regresar por el mismo camino hasta el punto de partida.
Comentarios
Lo primero, como casi siempre, pido ser comprensible con el tiempo transcurrido desde que realicé este ruta y esta descripción. El caminante que conozca o haya sido informado acerca del cañón del río Lobos puede resultar un tanto decepcionado de la presente ruta, ya que hay que reconocer que no está a la altura del tramo más conocido, tan sólo es comparable el último tramo. En todo caso es un paseo que siempre es recomendable realizar.
No hay muchas indicaciones porque es imposible perderse: seguir el curso del río hasta llegar al final y volver por el mismo sitio.
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miércoles, 27 de mayo de 2009
Monasterios abandonados de Burgos: Santa María de Rioseco
Los monjes bernardos ocuparon a principios del siglo XII, una pequeña explanada a la izquierda, de la carretera que asciende hasta San Martín del Rojo, al norte de donde se encuentran las ruinas del Monasterio. En este lugar todavía podemos ver parte de los muros hasta donde llegaba el recinto cerrado del Monasterio de Rioseco. Allí permanecerían, hasta que en el año 1221, la comunidad compró a los Velasco un extenso solar donde ubicaron el nuevo Monasterio.
Aunque pueda parecer lo contrario, hasta hace poco gran parte del edificio se encontraba en estado relativamente bueno, especialmente la iglesia (en los años 60 se celebró la última boda). Lamentablemente en los últimos años el deterioro y la rapiña están avanzando a pasos agigantados, lo que no quita que el lugar siga impresionado a cualquier visitante mínimamente sensible.
Hace unas semanas la prensa recogía el afán de una pequeña asociación de amigos del monasterio para promover la restauración, o al menos la consolidación de los restos. Esta asociación, presidida por el ya habitual de este blog Elías Rubio, está procediendo a actuar en el lugar por sí misma y con los pocos medios de que dispone. Esta es una página web que creo que corresponde a la asociación, pero está muy limitada de contenidos.
Mas info:
Acceso al texto del cartulario.
Un post mucho mejor escrito que este.
Interpelación del PSOE instando a la conservación de los restos.
Línea de un foro que creo pueden informar a interesados en colaborar en desbroce de maleza.

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martes, 26 de mayo de 2009
El páramo
Dicen que este lugar, constituido por los páramos de Masa, Bricia y la Lora (que si no fuera por los cañones del Ebro y Rudrón serían uno sólo) era muy querido por Félix Rodríguez de la Fuente. Nosotros lo recorremos con prisa, en la búsqueda de paisajes y lugares más agradables a la vista. Porque la visión del páramo no resulta amigable, no resulta tranquilizadora, no resulta habitable. Pero el despreciado páramo sigue ahí, diciéndonos que conoce el poblamiento desde hace milenios, guardando tenazmente su belleza sólamente a aquellos que realmente quieran descubrirla, y dejándonos siempre un poso, queramos o no, a todos los que lo recorremos a menudo.
El lugar de la foto de la entrada no ha sido escogido al azar. Lo especial del lugar no radica tan sólo en la laguna (Laguna de venta Perra), una de las existentes en la zona. Exactamente en este punto, junto a la carretera flanqueada por los tilos del fondo, el escritor navarro Antonio Zabala conoció hace décadas a un pastor, Justo, con el que trabó amistad.
A lo largo de los años, cada vez que podía, Antonio pasaba por el lugar y hablaba y hablaba con el pastor, conociendo cada vez más detalles de sus vivencias, y casi siempre quedando en el mismo punto.
El triste fallecimiento de Justo dio pie a la publicación de una biografía del pastor (en parte autobiografía, pues conserva el modo de expresión del pastor), que lleva por título "El pastor del páramo". Una biografía que ya no podrá tener parangón nunca más, pues nadie tendrá en el futuro una vida como esta.
Pulsando sobre la foto podrás ver la ubicación del lugar. Aquí pongo otra foto de la carretera, flanqueada de tilos (otra imagen que retrotrae al pasado).
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lunes, 25 de mayo de 2009
Cascadas de Burgos: Cascada de Tartalés de los Montes
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jueves, 21 de mayo de 2009
Regreso a los pueblos de silencio: Mozuelos de Sedano
Menhir alegórico sobre la carretera de acceso al pueblo.
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No habrá mas posts hasta el lunes.
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miércoles, 20 de mayo de 2009
Cuadernos de paso: Cuaderno de Orbaneja
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martes, 19 de mayo de 2009
Santa Casilda
Unos versos de Angel del Campo, dedicados a cierto lector.
Muy cerca de Salinillas
Pasando la alta montaña
Que es guarida de alimañas
Un villorio hay, que no villa
Una aldea muy sencilla
Entre montañas y riscos,
Donde tiene sus apriscos
Ovejas churras y cabras
Y la bruja abracadabra
Mora en dolmen obelisco
Buezo este pueblo se llama
Junto al que hay un monasterio
Do los monjes el misterio
Del dios trino en el proclaman[...]
Al lado del monasterio
Hay dos lagos cristalinos
Que dicen que son divinos
Porque encierran un misterio
Y es que tienen tal impero
Sobre toda enfermedad
Que en sus aguas sanidad
Todos los males encuentran
Su milagrosa verdad.
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lunes, 18 de mayo de 2009
Ruta de senderismo: El Desfiladero del Rio Ayuda

Si quieres puedes venir con nosotros escribiendo a montacedo@gmail.com.
Una ruta por el condado de Treviño, por un bonito y pequeño desfiladero cubierto de hayas y con algunos ejemplares de tejo.
Orientabilidad: 4
Belleza: 4
Tiempo: 5 horas
Situación.Hay que salir de Burgos por la N-I hasta Miranda de Ebro y la Puebla de Arganzón. En esta localidad tomamos el cruce a la derecha que se introduce en el condado de Treviño. Unos cuantos kilómetros más adelante tomamos la carretera que hacia la derecha se dirige a Obécuri. Y algo mas adelante un punto en el que a la derecha se aprecia el cruce hasta Laño y a la izquierda la carretera que hemos de coger. Enseguida se llega a un nuevo cruce a la izquierda que conduce en unos dos kilómetros hasta Sáseta.
Puntos de InterésPozas y cascadas en el río. Manantiales en los laterales. Zona rocosa y de hayas. Barranco del Arangachi con sus hayas y tejos.
Descripción de la Ruta
Salimos del pueblo por el camino que continúa en la dirección de la carretera. Tras un corto descenso y una nueva ascensión tomamos el camino el camino que se acerca al río. Desde aquí iremos en todo momento paralelos al mismo por un camino bien marcado.Tras una primera zona en la que podemos acercarnos hasta la superficie del agua regresamos a la senda. El camino discurre en una zona despejada de vegetación y unos diez metros por encima del curso de agua. Atravesamos algunos puntos en los que bajan impetuosos arroyos por la ladera (aunque en época veraniega muchos están secos). Un tramo después nos introducimos en una zona más húmeda y más cercana al río, en la que las hayas son más abundantes.
Tras pasar bajo a un arco rocoso el camino asciende suavemente a la sombra de un auténtico túnel vegetal. Se observa al otro lado del río una mesa apta para comer cómodamente. Unos cien metros después se localiza a la derecha un barranco por el que baja un bello arroyo. Tras cruzarle por un rústico puente de madera ascendemos por el mismo. En esta zona el haya se hace dueña del paisaje.
En las cercanías de una gran roca que nos impide seguir por el cauce ascendemos por una senda que discurre por la pared de la izquierda y que rápidamente nos sitúa en la parte alta del barranco.
En este punto el paisaje se abre considerablemente y la vegetación es menos húmeda. Cruzamos de nuevo el arroyo en el primer paso adecuado y una vez encontrado un paso más o menos adecuado en la vegetación situada a nuestra derecha nos adentramos decididamente por ella.
Tras unos cien metros llegamos hasta un camino que discurre aproximadamente paralelo al curso del barranco. Lo tomamos hacia la derecha y avanzamos disfrutando de unas amplias panorámicas del Condado de Treviño.
Seguimos en todo momento el camino principal que al poco gira suavemente a la izquierda y comienza el descenso hacia el desfiladero del Ayuda. Tras un largo tramo alcanzamos ya las proximidades del río y tras pasar por una portilla para el ganado nos desviamos por un camino que desciende más decididamente hasta el río. Enseguida alcanzamos el río y el camino inicial que al poco nos lleva hasta Sáseta.Comentarios
La ruta se escribió muy poco después de realizarla por lo que el nivel de detalle es alto. Por otro lado las referencias son muy claras, por lo que no será difícil orientarse. Único punto un poco conflictivo es la parte alta del barranco en la que es posible que haya que atravesar el bosque a lo bestia; pero si no nos agobiamos enseguida localizamos el camino. Como pega comentar que la ruta la realicé el año 2001.
La ruta es bonita pero creo que gana mucho si se hace en época húmeda (yo la hice en pleno verano) ya que los arroyos que descienden por la ladera forman preciosas cascadas.

Y la vista en wikiloc (mapa hecho a mano)
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viernes, 15 de mayo de 2009
San Isidro labrador
jueves, 14 de mayo de 2009
Centro de Interpretación del Valle de Sedano
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miércoles, 13 de mayo de 2009
Una crónica más de un mundo que se desmorona
El libro propone un recorrido por las comarcas del alto Ebro, especialmente el burgalés; pero que nadie espere una guia turística o de otro tipo; pues estamos hablando más bien de un viaje interior, evocador de un patrimonio y unos valores en trance de desaparición.
La lectura del libro es sin duda recomendable dado su mayor valor literario respecto a otros textos propuesto aquí, sus interesantes reflexiones y el descubirimiento o redescubrimiento de pequeños mágicos rincones. En todo caso, como aviso para navegantes, ahonda en una visión pesimista recelosa incluso de las pocos visos de desarrollo de estos pueblos.
Aunque seguro que parte de las reflexiones leídas me vendrán a la mente cuando me dirija a estos lugares apunto aquí la frase de cierre del libro.
"llaman “SOBREPENA” en la comarca a una melancolía de que uno es dueño y se coloca en el fondo del corazón y ya toda la vida se nota una extrañeza en las sensaciones. Algo semejante me sucede, que te voy a decir, es una enfermedad que se aloja en los viajeros – en los seres humanos – cuando se acostumbran a las ruinas, y no desisten”.
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martes, 12 de mayo de 2009
Cascadas de Burgos: Nacimiento del Odra
Para acceder, viniendo al pueblo por la carretera con origen en Humada, tomaremos un camino que surge a la derecha unos 100 metros antes de llegar al pueblo y antes de cruzar el río. Seguimos este camino unos 500 metros hasta que el camino empeora visiblemente.
Debemos seguir a media altura por el anfiteatro rocoso, pasar bajo la anterior cascada por una senda tallada en la roca, y llegamos a una bella surgencia que constituye el caudal principal del río y que no se seca en verano.Para ver la tercera cascada, hemos de regresar al coche y retroceder unos metros hasta cruzar el río. Caminamos unos centenares de metros hacia el oeste y veremos la cascada cayendo desde gran altitud, siempre y cuando tengamos la suerte de pillarla con agua.

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lunes, 11 de mayo de 2009
Regreso a los pueblos del silencio: San Martín y Quintana del Rojo
Otro hecho bien visible es el avance del bosque, especialmente en cuanto al crecimiento de quejigos. Si bien no han alcanzado un porte demasiado excepcional, tal vez sea cuestión de tiempo.
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viernes, 8 de mayo de 2009
Sugerencias Varias para el fin de semana
jueves, 7 de mayo de 2009
Los pueblos: Frías
Como el archivo pesa mucho no lo voy a subir y tampoco he encontrado otra página desde donde insentarlo, así que os dejo la opción de pulsar sobre la imagen para ir a verlo en la página original de RTVE (a expensas de que lo quiten algún día).
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miércoles, 6 de mayo de 2009
Ruta de senderismo: Subida a Castro Valnera
Si quieres puedes venir con nosotros escribiendo a montacedo@gmail.com. La ruta que describimos hoy, buscando el punto culminante de las montañas pasiegas, es una de las más duras, pero también más bonitas, que se puede realizar en territorio burgalés.
Orientabilidad: 2
Belleza: 4
Tiempo: 7 horas.
Situación.Castro Valnera, con más de 1700 metros, es el pico más alto del sector burgalés de la Cordillera Cantábrica. Para llegar desde Burgos hay que tomar la C-629 y tras pasar por Villarcayo nos desviamos a la altura de El Crucero en Dirección a Espinosa de los Monteros. Abandonamos esta última localidad en dirección a Las Machorras. Tras pasar por esta localidad encontramos el desvía que se dirige al Portillo de La Lunada. Exactamente 3,2 Km después de tomar el cruce se observa una pequeña parada de autobús a mano derecha y un camino a mano izquierda. Tomamos este último y se busca un lugar para aparcar el vehículo.
Puntos de Interés
Descripción de la Ruta
Tras aparcar convenientemente el vehículo continuamos por el camino. A los pocos metros atravesamos el río Lunada (en verano está prácticamente seco) y comienza una suave y larga ascensión. Al rato de andar alcanzamos un valle más abierto en el que se observan aquí y allá prados y las peculiares cabañas pasiegas con tejado de pizarra.A la izquierda se observa la Cubada Grande y en el frente el imponente macizo de Castro Valnera. Continuamos por el camino principal hasta el punto donde se acerca al mismo borde de un bello bosque de hayas. En este punto aparece una marcada senda que se interna decididamente en el mismo.
La senda alterna las sombras del hayedo con tramos más abiertos en los que se aprecia más claramente el paisaje. Se va ganando altura rápidamente hasta que quedamos por encima del nivel de las hayas que son sustituidas por los pastos de alta montaña. Este es un punto en el que recomiendo pararse para contemplar el hayedo que queda a nuestros pies y el valle y los montes que quedan un poco más alejados.Tras un tramo en el que la pendiente es especialmente pronunciada alcanzamos una especie de planicie rodeada de montes conocida como collado de La Canal. En lugar de progresar por la misma tomamos una senda que comienza ascender por el borde de la ladera situada a nuestra derecha y que nos llevará hasta lo más alto de Castro Valnera.
Durante el primer tramo la senda está bastante marcada pero se acaba difuminando. Es preciso ascender resueltamente por un tramo de fuerte pendiente hasta alcanzar una zona algo más rocosa en la que se recupera el sendero. Tras atravesar la misma llegamos a una zona en la que el paisaje se abre y nos permite descubrir dos macizos rocosos. Hemos de dirigirmos al mas alejado (el que se sitúa a la derecha) que parece algo más pequeño pero que es en donde se sitúa la cumbre. Tras aproximarse al mismo y con un breve esfuerzo final alcanzamos la cumbre marcada con su correspondiente hito. Hay que calcular aproximadamente hora y media desde el collado.El paisaje del lado norte realmente corta el aliento. Bajo un imponente precipicio aparecen los verdes valles cántabros sucediéndose uno tras otro. El mar no está muy lejos pero las nieblas suelen impedir la contemplación del mismo. Siguiendo la línea de cumbres se contempla en primer plano el pico de El Fraile con su radar del ejército en forma de esfera y si nos giramos un poco más se puede contemplar el valle de La Lunada y el camino por el que se inició el recorrido.
Tras recuperar fuerzas se inicia el descenso por el mismo camino hasta alcanzar de nuevo el Collado de la Canal. Podemos contemplar un nuevo precipicio si nos asomamos al borde que se sitúa junto a una barra metálica que sirve para medir la altura de la nieve. En el frente aparece un pico en forma piramidal conocido como Peña Negra. Nos acercamos al mismo y comenzamos a descender por el valle que deja dicho pico a mano derecha.Al fondo se observa ya el valle del río Trueba. Al principio bajamos junto a un pequeño arroyo, pero a la altura de las primeras cabañas (que parecen abandonadas) nos vamos alejando del mismo por una senda que parte hacia la derecha. Al poco rato nos encontramos en la ladera de un profundo valle de origen glaciar. Nos dirigimos hacia las cabañas que aparecen más próximas en el paisaje.
Tras alcanzarlas tenemos que bordear la valla de piedra por el lado izquierdo por un tramo en el que el camino no está marcado y el avance es difícil debido a la pendiente. Afortunadamente unos cientos de metros más adelante alcanzamos un camino que parte de la finca. Otra opción es atravesar la misma pero en ese caso deberemos sobrepasar las vallas metálicas. El camino nos lleva decididamente al borde del río Trueba.Nada más alcanzar la vega del río nos encontramos con una bonita cascada (sobre todo en periodo de lluvias o nieves). El lugar es adecuado para tomarse un descanso. A partir de aquí seguiremos el río en su descenso. En un principio no hay senda, por lo que deberemos continuar junto al río (siempre por su lado izquierdo) hasta las proximidades de la primera cabaña. A partir de aquí nos encontraremos con sendas junto a las vallas que separan los distintos prados. Para orientarse lo mejor es tomar siempre la senda que parezca más cercana y paralela al río .
Es posible que tengamos que rectificar alguna vez, pero poco a poco iremos avanzando por el valle pasando una cabaña tras otra. Merece la pena quedarse contemplando alguna de ellas. Cada una con su prado y a veces animales (según la época del año). En la ladera de enfrente podemos contemplar un denso bosque de preciosas hayas.Tras un tramo de aproximadamente hora y media llegamos a un punto en el que el río se encajona visiblemente. En las cabañas que se encuentran junto antes del citado lugar tomaremos la senda que las bordea por su lado superior. Siguiendo la senda recién encontrada ascendemos un poco (no tomar otro camino que surge hacia la izquierda) entrando en una zona de helechos.
Al poco damos con una nueva cabaña – junto a la misma hay un abrevadero – y al poco llegamos al punto donde se encuentran los valles de Lunada y Trueba. A partir de aquí las sendas están muy poco marcadas y es fácil desorientarse. Lo mejor es ir girando paulatinamente hacia la izquierda a la búsqueda de la carretera que asciende el puerto y recorrer el último tramo por la misma aunque también se pueden ir sorteando los distintos prados. En ese caso comentar que las sendas están muy poco cuidadas pero que no es difícil orientarse tomando como referencia el cauce del arroyo de Lunada hasta dar con la pista de tierra por la que se inició el recorrido.
Comentarios
La ruta se corresponde con la que aparece en el II Volumen de las rutas de senderismo de Enrique del Ribero. En la web sólo he encontrado info sobre ascensiones directas a la cumbre, sin plantear un recorrido circular.; aquí, un ejemplo con bastante información.
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