lunes, 13 de julio de 2009

Ruta de senderismo: Ermita de Losa y Lobera de Perex

La descripción que viene a continuación corresponde a un trazado realizado hace bastantes años. Para explorar la zona actualmente tal vez la mejor opción sea recorrer el sendero de largo recorrido GR-85. Sobre la lobera os escribo en este artículo y sobre la ermita en este otro.


Entretenido recorrido que nos permite visitar la sorprendente ermita de San Pantaleón de Losa y la poco conocida Lobera de Perex, pese a su buen estado de conservación; todo ello recorriendo uno más de nuestros valles mixtos mediterráneo-cántábricos.




Dificultad: 3
Orientabilidad: 3
Belleza: 3
Tiempo: 3 horas y media


Situación.

Hay que salir de Burgos por la N-I en dirección a Briviesca. A la altura de esta localidad tomamos la carretera local que en dirección norte enlaza con la N-232 y Oña. Unos kilómetros después de esta última localidad se toma un cruce a la derecha que conduce a Trespaderne. En esta última localidad hay que desviarse por la carretera que conduce a Arceniega. En unos 20 kilómetros llegamos a San Pantaleón.

Puntos de Interés

Peña y ermita de San Pantaleón. Vistas sobre el Muyentes. Lobera de Perex.

Descripción de la Ruta

Dejamos el vehículo junto a las pocas casas que se encuentran al borde de la carretera. Contemplamos el conjunto de la peña caliza y la ermita que se levanta en lo más alto. Otra de las estampas más características de nuestra provincia. ¿Por qué la construirían ahí?. Probablemente haya tiempo de hablar de ello en una próxima ocasión.



Nos dirigimos a las casas que se encuentran al borde de la peña y una vez allí tomamos el camino que la bordea por la izquierda. Tras esta ascensión observamos que la cima de la peña también presenta una gran inclinación y deberemos ascender por una bella pradera natural hasta alcanzar la ermita.


Se trata de una bella aunque sencilla construcción románica. En la que sobresalen las figuras talladas en las columnas de su portada y en los capiteles de su ábside. También resulta interesante comprobar cómo los constructores se adaptaron a la fuerte pendiente de forma que en un lateral casi podemos tocar el tejado con las manos y el otro presenta varios metros de altura.

Al menos hace unos cuantos años existía la posibilidad de visitar el interior pidiendo las llaves en una de las casas del borde del la carretera, dejando el DNI y pagando una cierta cantidad. Creo que determinados días hay un guarda permanente durante todo el día. En todo caso, Personalmente creo que no merece la pena romperse la cabeza pues el interior del templo es muy sencillo. Esta ermita representó un lugar de peregrinación de cierta importancia. De hecho aún se puede contemplar en Madrid la licuación de la sangre del santo, que antes se encontraba en esta ermita, una vez al año. También algunos confieren al lugar cierto carácter mágico, ligado a la tradición del Santo Grial.

Bajamos la ladera esta vez por la derecha y en las proximidades de los primeros pinos encontramos un camino que gira a la derecha y nos lleva en poco tiempo a las proximidades de un puente sobre el río Losa que hay que cruzar.

Seguimos ahora al borde del río pero tan sólo unos cientos de metros después localizamos una senda que asciende decididamente por la ladera de nuestra derecha. Pasamos junto a un pequeño cercado que queda a nuestra izquierda y seguimos ascendiendo rápidamente. Bajo nosotros podemos disfrutar de las vistas sobre la ermita.

Al llegar a una zona más llana nos encontramos con una valla metálica. Pese a que tendremos que recorrer un camino menos marcado y más difícil recomiendo para no perderse seguir la valla en su dirección ascendente. Unos cuantos metros más adelante el avance se hace imposible y es necesario atravesar con precaución la citada valla y seguir ascendiendo por el otro lado.

El avance es difícil pero rápidamente llegamos a una zona de rocas que se supera con un pequeño esfuerzo y que nos deja en la parte alta. Desde aquí tenemos una buena panorámica de parte del Valle de Losa. Cerca de los cortados se encuentra una senda que avanza hacia la derecha. En caso de duda hemos de seguir siempre junto a los cortados.

La senda a veces se difumina y obliga a avanzar campo a través pero es fácil orientarse. Tras un tramo un tanto complicado llegamos a una zona en la que se pueden contemplar algunos bellos ejemplares de haya que resisten en las zonas más húmedas la invasión de los pinos. Podemos ver en el frente, cerca de los cortados, la pared de piedras de la lobera de Perex.

Poco más adelante nos topamos con un camino que asciende desde el fondo del valle. Lo tomamos unos metros hacia arriba pero lo volvemos a abandonar por la derecha en la dirección en que intuimos se encuentra la lobera. En tan sólo unos metros alcanzamos el profundo foso de la lobera y las paredes que confluyen hacia el mismo. Desde aquí es fácil entender el funcionamiento de esta antiguas construcciones: Se conducía al lobo entre ambas paredes que finalmente se cerraban y obligaban al animal a caer al foso. Esta lobera es una de las mejor conservadas de la provincia.

Retrocedemos hasta el anterior camino que termina enseguida en otro más ancho que se toma hacia la derecha. Unos metros más adelante hay una bifurcación que se dirige de nuevo a la lobera.

Nosotros seguimos adelante por la pista principal que en suave descenso nos conduce hasta Perex. Al llegar al pueblo tomamos la pista asfaltada en un fuerte giro hacia la izquierda. Unos cientos de metros después hay que tomar un camino que nace a su izquierda y que está bien marcado al ser parte de un sendero de largo recorrido. A partir de aquí nos fiaremos de las típicas señales de estos caminos, dos líneas horizontales roja y blanca.

El camino desciende suavemente hasta encontrarse con un pequeño arroyo. Que se atraviesa y se toma en dirección descendente. Poco después las indicaciones son poco claras y nos decidimos por la senda que tiende a desviarse a la izquierda, pero sin alejarse del fondo del vallejo. Tras atravesar las últimas tierras de labor aparece un precioso y marcado camino que atraviesa esta ultima parte de la ruta por un bosque y siempre en sentido descendente.

Alcanzamos el borde del río y volvemos a contemplar la peña rocosa. Una vez que llegamos al puente de cemento que cruzamos al inicio del recorrido tomamos el segundo camino hacia la izquierda, que asciende hacia el pueblo sin obligarnos a a ascender de nuevo a la peña.

Comentarios
La ruta se corresponde, con ciertas modificaciones, con la publicada en el I tomo de la serie Rutas y paseos por tierras de Burgos. Aquí el texto y mapa originales. Las modificaciones se deben a que en su momento me parecía más fácil de seguir el trayecto propuesto, pero no puedo garantizar la situación actual.
En el Sigpac se observa perfectamente la lobera.
Aquí os cuelgo un trazado publicado en wikiloc, que coincide en su mayor parte con el propuesto por mí.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, una puntualización no nimia: Río Losa, NO; su nombre es el de JEREA (o Gerea).
Al pan, pan y al vino, vino.
Sin más.

Anónimo dijo...

Por favor, le ruego que corrija la grafía del nombre de Perex de Losa, que no contiene ninguna tilde: es una palabra aguda, no llana como sugiere su artículo. Muchas gracias y un saludo.
Majós ( de Perex De Losa)

Montacedo dijo...

Este artículo es un poco antiguo. Siempre pensé que era Pérex hasta que me señalaron lo contrario y en otros artículos más actualizados ya lo he cambiado. En todo caso acabo de hacerlo también en este.