viernes, 13 de marzo de 2009

Ruta de senderismo: Bosque y cascada de las Pisas

 Hoy describimos esta ruta que además de recorrer el bastante conocido hayedo y cascada de las Pisas, incluye un interesante recorrido circular por el curso alto del Nela.
Situación.

Dificultad: 3
Orientabilidad: 5
Belleza: 5
Tiempo: 4 horas


El Bosque de las Pisas se sitúa entre los norteños valles de Valdeporres y Valdebezana. Para llegar desde Burgos Tomamos la N-623 hasta Cilleruelo de Bezana (a unos 80 km) desde aquí giramos a la derecha en Dirección a Soncillo. Una vez en este pueblo, y desde su mismo casco urbano, se localiza, hacia la izquierda una carretera que lleva a San Cibrián y Villabáscones. En los últimos metros nos encontramos con dos carreteras muy similares (si bien el mejor estado de una de ellas la delata). Hemos de tomar la carretera que hacia la izquierda (no está indicado) lleva al barrio de Abajo. En seguida llegamos a un pequeño parking que nos insta a dejar el vehículo antes de llegar al pueblo.

Puntos de Interés

Caseríos de los diferentes pueblos. Hayedo de Villabáscones. Arroyo y Cascada de las Pisas. Vistas desde la parte alta. Prados. Camino junto al arroyo de Saúl.

Descripción de la Ruta

Un fuerte descenso por los últimos metros de la pista nos lleva a Villabáscones. A la altura de la primera casa del pueblo hemos de tomar un marcado camino que asciende hacia la derecha (dejaremos la cascada para lo último). Unos metros más adelante tomamos una senda, también hacia la derecha, que siguiendo unas líneas eléctricas nos lleva directamente al barrio de Arriba del Pueblo. Desde aquí contemplamos algunas vistas sobre el hayedo que cubre este pequeño valle.
Enseguida alcanzamos las casas, pero no hemos de abandonar la senda sino continuar hasta que esta muere junto a la pista asfaltada. En este mismo punto tomamos un camino más ancho que nace hacia la izquierda. Rápidamente el camino se introduce en un bosque, en el las hayas toman enseguida protagonismo. Hay que apuntar que durante buena parte del recorrido no abandonaremos el camino principal que acabamos de tomar.
El camino continúa hacia una zona más abierta en la que la vegetación es menos húmeda (incluso se observan algunas tierras de cereal). Al poco el camino vuelve a ganar en pendiente y se dirige hacia lo alto de un monte culminado por una torre de alta tensión.
Siempre con la línea de alta tensión a la derecha alcanzamos la parte alta, a la que se accede tras pasar una portilla. Desde este punto se contemplan unas praderas, no excesivamente húmedas, que se extiende hacia la derecha (en la dirección tomada por la línea de alta tensión) configurando la Bóveda de Leva. Enfrente observamos los farallones de Dulla que se levantan muy por encima del valle del alto Nela. A la derecha el valle de Villabáscones y más lejos Valdebezana y los picos de la cordillera Cantábrica.


Sin cambiar nunca de dirección (hay un corto tramo en el que el camino se desdibuja un poco) alcanzamos un abrevadero para el ganado y seguimos por el camino, que traza una amplia curva hacia la izquierda. Una nueva portilla indica el comienzo del descenso hacia el valle del Nela.
Paulatinamente los pastos y matorrales van dando paso a un bosque mixto en el que se pueden observar algunos buenos ejemplares de roble y haya, aunque la zona no es tan húmeda como la inicial. A mitad del largo descenso nos encontramos con el caserío de Villavés, a partir del cual el descenso continúa por la carretera de acceso a dicho pueblo.


Un kilómetro más de descenso nos conduce a la carretera que conecta Incinillas con Santelices. Lo mejor es seguir la misma hacia la izquierda hasta llegar al siguiente pueblo, Quintanabaldo (aproximadamente un kilómetro). Si se desea, poco antes de llegar a dicho pueblo, a la altura de un panel indicativo de un coto de pesca, podemos tomar un camino hacia la derecha y seguir, hacia la izquierda, unos cientos de metros por la vía del Santander-Mediterráneo. No obstante la maleza cubre buena parte de la misma y el avance se hace muy dificultoso.


Ya a la altura del cruce de acceso a Quintanabaldo nos encontramos con un gran viaducto (a nuestra izquierda) que sirve para que la vía salve el curso del arroyo de Saúl. Unos metros más adelante pasamos por debajo de esta construcción por un camino que nos conducirá de nuevo a Villabáscones.
Este camino deja rápidamente atrás unas casas y remonta paulatinamente el arroyo de Saúl. Sorprende contemplar la cantidad de agua que, incluso en pleno verano, baja por este arroyo y por los cauces que acaban en el mismo. El bosque que acompaña al camino se va haciendo cada vez más denso y húmedo.


Como a mitad del mismo es necesario cruzar el curso de agua. Salvo que el caudal sea muy grande es mejor vadearlo, ya que la alternativa consiste en superarlo por un puente de madera en muy mal estado. Unas últimas rampas nos conducen de nuevo hasta Villabáscones.
Sin embargo, aún falta lo mejor de la ruta. Una vez en la pista asfaltada y a la altura de la curva que bordea la pequeña iglesia tomamos el sendero que nace entre dos vallas de piedra ( hay un panel indicativo) hacia la cascada de Las Pisas. En unos pocos metros el bello sendero conduce a un muy bien conservado hayedo. Auténtico disfrute para los sentidos.


Por este nuevo sendero, muy marcado por las abundantes visitas al lugar, se alcanza el punto donde una espectacular cascada (ojo, sólo cuando llueve mucho) desciende por el lado izquierdo.
Tras una pronunciada curva continuamos por este fácil y bello sendero hasta un cruce, en el que se nos indica que el camino de Las Pisas es el que asciende por la ladera. Lo cierto es que ambos caminos llevan a Las Pisas, el inferior va al borde del curso de agua e implica andar entre rocas y raíces de los árboles, el superior se interna en el hayedo e implica superar una corta pero dura rampa. Supongo que si recomiendan el superior será para reducir la erosión, pero yo lo que suelo hacer es ir por la senda inferior y volver por la superior.


Un buen tramo después, tras superar ramas y rocas, los caminos vuelven a juntarse. Podemos ver ya el puente de cemento para cruzar al otro lado de la corriente. Unos metros más delante llegamos a las cascadas de Las Pisas. En función de la época, contemplaremos la cascada o una surgencia desde la que nace el agua junto a nosotros. En este segundo caso, podemos hacernos a la idea de la espectacularidad de las cascadas que se forman cuando el cauce es alto.


Hemos de regresar hasta el cruce anteriormente indicado y volver esta vez por el camino superior que nos permite tener una vista diferente del bosque. Tras un pronunciado ascenso (en su punto culminante vemos la continuación de un GR) el camino desciende suavemente hasta conectar de nuevo con el anterior y conducirnos, ya sin problemas y definitivamente, al pueblo de Villabáscones.

Comentarios
La ruta se realizó poco antes de describirla, por lo que el nivel de detalle es alto. Quien haya visto fotos de la Cascada de las Pisas puede sufrir una profunda desilusión ya que éstas están secas gran parte del año. No obstante la ruta es muy bonita para realizar incluso en pleno verano. Mi consejo es realizarla con buen tiempo y si se puede acercarse un día adecuado a contemplar exclusivamente la cascada en cuestión.
Publicado en Tierras de Burgos III, Enrique del Rivero.


Comentario final : Si sois buenos os cuelgo unas fotos de la cascada con una cantidad bestial de agua.

2 comentarios:

  1. hace unos quince días hice la ruta del bosque y Cascada de las Pisas por el interior del hayedo, me encantó es una ruta facil y comoda de hacer, los encantos de la naturaleza no se pueden describir, os la recomiendo a todos merece la pena.

    ResponderEliminar
  2. Kalkulacka - kalkulacky vedecke, kalkulacκy s tlacou, Vreckove kаlkulаckа .
    .. za najlacnejѕie сеny. Toѵar sκlaԁοm s doruсenim do 24 hod.
    pre cele Slovenѕko.

    Ηere is my wеb blog - http://negitomo.com/xe/6927

    ResponderEliminar

Deja aquí tu comentario